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The Mackintosh Treasury

2 Samuel 11 a 19 - La conspiración

Debemos seguir de nuevo a David en el valle de la humillación, valle profundo, por cierto, donde pueden verse claramente graves pecados y sus frutos amargos. La senda de este notable hombre es verdaderamente extraordinaria. Apenas la tierna mano del amor restauró su alma y volvió a poner sus pies sobre la roca, lo vemos nuevamente descender a extrañas profundidades de mal.

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The Mackintosh Treasury

2 Samuel 6 - El regreso del arca

Ahora somos llamados a seguir a David de las escenas de su exilio a las de su gobierno. La historia de Saúl se había terminado; había muerto a manos de un amalecita, de un hombre de esa misma nación de la cual, en su desobediencia, se había apiadado. ¡Solemne advertencia! Jonatán también había caído junto a su padre en el monte Gilboa, y David había pronunciado sobre ambos su sublime endecha.

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The Mackintosh Treasury

2 Samuel 7 - La casa de David y la casa de Dios

Nada manifiesta más la estrechez del corazón humano que su apreciación de la gracia divina. Nos inclinamos mayormente hacia el legalismo, porque ofrece al yo un lugar, y nos hace sentirnos algo. Ahora bien, es precisamente lo que Dios no quiere permitir. “Para que ninguna carne se jacte en su presencia”, está escrito (1 Corintios 1:29; RV 1909), y es una palabra que nada puede anular.

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Amnón

Otra consecuencia de la caída de David

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Codicioso, adúltero y asesino

“No codiciarás la mujer de tu prójimo”, dice la ley. “No cometerás adulterio”. “No matarás” (Éxodo 20:17, 14 y 13). David, que declara en el Salmo 19:7: “La ley de Jehová es perfecta”, transgredió sucesivamente por lo menos tres mandamientos. Sin embargo, su conciencia sigue sin reprenderlo. Es necesario que Jehová le envíe a Natán.

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El perdón, la disciplina y la restauración

Había transcurrido cierto tiempo desde la falta cometida por David. La guerra contra Amón, comenzada en el capítulo precedente que, por sí solo, abarca acontecimientos de casi un año, continuaba todavía. El estado de sitio de Rabá no había acabado, y sabemos que en esa época el asedio de una ciudad podía durar años.

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La caída

Dios es deshonrado por la caída de un creyente

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La caída de David

Nos gustaría permanecer con las victorias del capítulo 10 y hacer caso omiso de lo que se presenta ahora. Porque, de parte del enemigo de las almas, David soporta la más cruel derrota de su existencia. No obstante, este triste relato se halla en el libro de Dios como solemne advertencia para cada uno de nosotros.

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La conciencia de David se despierta

Después de haber permanecido tanto tiempo dormida, la conciencia de David se sobrecoge por una profunda convicción de pecado. Y se da cuenta de que su crimen no solamente concierne a Urías y a su mujer, sino que es, en primer lugar, contra Jehová.

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