9 resultados
The Mackintosh Treasury
Josías celebra la pascua
Para concluir nuestros comentarios sobre «La vida y los tiempos de Josías» llamaremos la atención sobre dos cosas: en primer lugar, la celebración de la pascua; y, en segundo lugar, el solemne final de su vida. Si las omitiéramos, nuestro bosquejo de este período realmente interesante quedaría incompleto.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Josías comenzó buscando a Dios
Este niño piadoso se halló en circunstancias y pruebas particularmente difíciles. Estaba rodeado de diversos errores que persistían desde mucho tiempo atrás; pero
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
La casa de Acab
Dejaremos a nuestro profeta por un momento para volver nuestra atención hacia el triste estado de cosas en Israel durante el tiempo cuando Elías se hallaba a solas con Dios. Terrible, por cierto, debe ser el estado de cosas en la tierra, cuando “el cielo se cerrare” (1 Reyes 8:35).
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
La obediencia individual a la Palabra en tiempos de oscuridad
Los diversos períodos de la vida de Josías son claramente diferenciados.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
La reforma de Josías
Vamos a considerar ahora la gran obra para la cual Josías fue levantado; pero antes de hacerlo, pedimos al lector que observe con particular atención las palabras que ya hemos citado:
Sección del libro @book, de @author
Mi desdicha, mi desdicha!
Cada vez que volvamos a leer esta exquisita porción de la sagrada Palabra veremos brotar nuevos rayos de la gloria divina, de tal modo que nunca diremos que su estudio haya concluido.
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Preparación de Josías antes de emprender su obra de reforma
De ocho años era Josías cuando comenzó a reinar, y treinta y un años reinó en Jerusalén (2 Crónicas 34:1).
Sección del libro @book, de @author
The Mackintosh Treasury
Primer mensaje del profeta
comparación con la lista negra de las transgresiones de Acab, quien había elegido a la malvada Jezabel, hija del incircunciso rey de los sidonios, para ser la compañera de su corazón y de su trono; este solo hecho bastaba para asegurar la opresión de Israel y la entera subversión de su antiguo culto.
Sección del libro @book, de @author