Ediciones Bíblicas
Ediciones Bíblicas
BibliaPublicacionesCursosTiendaFavoritos
  1. Inicio
  2. Publicaciones

Publicaciones

Filtrar

1
Borrar todo
M. E.S. C.G. C. WillisP. Fuzier
Filtrar por tipo
  • ✓ Artículo (19)
  • ✓ Libro (2)
  • ✓ Antiguo Testamento (8)
  • ✓ Nuevo Testamento (6)
  • ✓ C. H. Mackintosh (1551)
  • ✓ J. Koechlin (1228)
  • ✓ H. Rossier (751)
  • ✓ S. Prod'hom (707)
  • ✓ G. André (370)
  • ✓ R. K. Campbell (319)
  • ✓ H. L. Heijkoop (241)
  • ✓ M. Hardt (180)
  • ✓ Vida Cristiana (17)
  • ✓ Mensaje para todos (1)
  • ✓ Orientación cristiana (1)
  • ✓ Aspectos doctrinales (29)
  • ✓ Vida cristiana (20)
  • ✓ Evangelización (1)
  • ✓ Iglesia o Asamblea (1)
  • ✓ Familia y juventud (1)
Solo nuevas publicaciones
Solo para comprar

21 resultados

Prueba de lepra

Busquemos el sentido espiritual de este notable aspecto del diagnóstico sacerdotal y de la duda que podría surgir en cuanto a los síntomas de la enfermedad. ¿No puso Dios al hombre bajo vigilancia? ¿No le ha dado toda posibilidad de demostrar que no estaba atacado de “lepra”? La misma Escritura responde.

Sección del libro @book, de @author

Purificación inicial

"Y rociará siete veces sobre el que se purifica de la lepra, y le declarará limpio" (v. 7).

Sección del libro @book, de @author

Sembrar y segar

Sembrando en sufrimientos, en lágrimas y dolor. Sembrando en esperanza, en fe, en amor. Sembrando en gozosas perspectivas de eternos días que se aproximan, cuando el fiel sembrador traerá con él la dorada mies de su abundante trabajo.       Primero sembrar, después segar. 

C. S. C.

Totalmente cubierto

“Mas si brotare la lepra cundiendo por la piel, de modo que cubriere toda la piel del llagado desde la cabeza hasta sus pies, hasta donde pueda ver el sacerdote, entonces éste le reconocerá; y si la lepra hubiere cubierto todo su cuerpo, declarará limpio al llagado; toda ella se ha vuelto blanca, y él es limpio” (v. 12-13).

Sección del libro @book, de @author

Una hora

¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.(Mateo 26: 40-41)

C. S. C.

Página anterior
123

Contacto

¿Quiénes somos?ContactoEnlacesAviso legal