2 resultados
Vida Cristiana
Los perfumes del santuario
En el verdadero culto conviene ofrecer a Dios –con un fuego puro– un incienso limpio y santo, es decir, presentarle, por el Espíritu, la excelencia de la persona de Cristo. Al final del capítulo 30 del Éxodo, que trata del altar de oro y de la fuente de bronce, se mencionan el aceite de la santa unión y el incienso aromático (v. 22-38).
Artículo de @author
Mensaje para todos
Un vistazo a la reconstrucción del muro
Los nobles de Tecoa“Sus grandes no se prestaron para ayudar a la obra de su Señor” (Nehemías 3:5).
Artículo de @author