88 resultados
Una paz inmutable
Unas palabras más para explicar el último punto. Los hombres hablan de los problemas por los cuales pasa su paz. Mi deseo es grabar en su mente esta verdad de la Escritura: “Él es nuestra paz” (Efesios 2:14). Es muy frecuente que, cuando alguien tiene deseos de obtener la paz, la busque en su propio corazón. Es un error:
Sección del libro @book, de @author
Una vida nueva
La fe en el Señor Jesús, “el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación” (Romanos 4:25), nos asegura no solamente que estamos al abrigo del juicio, que no pereceremos, sino también que desde ahora tenemos la vida eterna.
Sección del libro @book, de @author
Venid a mí, confiad en mí
Muchos de mis lectores seguramente han oído ya la voz del Buen Pastor y desean seguirle. Mirando hacia atrás, recuerdan el tiempo en que no les importaban estas cosas, ni las comprendían, ni deseaban comprenderlas, pero más tarde la gracia de nuestro Señor Jesucristo conquistó sus corazones y un día oyeron su voz que les decía: Venid a mí, confiad en mí.
Sección del libro @book, de @author
“Yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás”
¿No es esto suficiente para reanimarles? Quizás algunos abriguen el temor de que un día carezcan de esta bendición. ¿Oyeron la voz del Señor Jesús y procuran seguirle? Escuchen, pues: “Yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás”. ¿No basta esto para dar ánimo a sus almas?
Sección del libro @book, de @author