Mateo

Versión Moderna 2025

5

1Y viendo Jesús las multitudes, subió a la montaña; y cuando se hubo sentado, se le acercaron sus discípulos;2y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo:3aBienaventurados los pobres en espíritu; porque de ellos es el reino de los cielos.4Bienaventurados los que blloran; porque ellos serán consolados.5Bienaventurados los mansos; porque ellos heredarán la tierra.6Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia; porque ellos serán saciados.7Bienaventurados los misericordiosos; porque ellos alcanzarán misericordia.8Bienaventurados los de limpio corazón; porque ellos verán a Dios.9Bienaventurados los pacificadores; porque ellos serán llamados hijos de Dios.10Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia; porque de ellos es el reino de los cielos.11Bienaventurados sois vosotros cuando os vituperaren, y os persiguieren, y dijeren de vosotros toda suerte de mal, por mi causa, mintiendo.12¡Regocijaos y llenaos de júbilo; porque grande es vuestro galardón en los cielos! pues así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.13Vosotros sois la sal de la tierra: pero si la sal hubiere perdido su sabor, ¿con qué será ella misma salada? No sirve ya para nada, sino para ser echada fuera y hollada de los hombres.

14Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre una montaña no se puede esconder.15Ni se enciende una lámpara y se pone debajo del celemín, sino en el candelero; y alumbra a todos los que están en la casa.16Así resplandezca vuestra luz delante de los hombres; de modo que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.17No penséis que vine a invalidar la Ley, o los Profetas: no vine a invalidar, sino a ccumplir.

18Porque en verdad os digo, que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni siquiera una jota ni un tilde pasará de la ley, hasta que el todo sea cumplido.19Por tanto cualquiera que quebrantare uno de estos más mínimos mandamientos, y enseñare a los hombres así, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos: mas cualquiera que los dhiciere y enseñare, será llamado grande en el reino de los cielos.20Porque yo os digo, que si vuestra justicia no excediere a la justicia de los escribas y fariseos, de ninguna manera entraréis en el reino de los cielos.21Habéis oído que fue dicho a los antiguos: «eNo matarás»; y aquel que matare quedará expuesto al juicio.

22Mas yo os digo: todo el que fse enoja sin causa contra su hermano quedará expuesto al juicio; y el que dijere a su hermano g¡Racá!, quedará expuesto al Sinedrio; y el que le dijese: ¡Estúpido!, quedará expuesto al fuego de la hgehenna.23Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti,24deja allí tu ofrenda delante del altar, y vé, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven, y presenta tu ofrenda.25Ponte de acuerdo con tu adversario presto, mientras estás con él en el camino; no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al alguacil, y seas echado en la cárcel.26De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que hayas pagado el último icentavo.27Habéis oído que fué dicho a los de antiguo tiempo: «jNo cometerás adulterio.»

28Mas yo os digo, que todo aquel que mira a una mujer para codiciarla, ya cometió adulterio con ella en su corazón.29Si, pues, tu ojo derecho te fuere ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; porque te es provechoso que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado a la gehenna.30Y si tu mano derecha te fuere ocasión de caer, córtala, y échala de ti; porque te es provechoso que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo vaya a la gehenna.31Fué dicho también: «kEl que repudiare a su mujer, déle carta de divorcio.»

32Mas yo os digo, que todo aquel que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, hace que ella cometa adulterio; y el que se casare con la repudiada, comete adulterio.33También habéis oído que fué dicho a los antiguos: «lNo perjurarás, msino cumplirás al Señor tus juramentos.»

34Mas yo os digo: No juréis de ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios;35ni por la tierra, porque es el escabel de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey:36ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer un solo cabello blanco o negro.37Mas sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que pasa de esto de mal procede.38Habéis oído que fue dicho a los antiguos: «nOjo por ojo, y diente por diente.»

39Mas yo os digo, que no hagáis resistencia al agravio; sino antes, si alguno te hiriere en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.40Y al que quisiere ponerte a pleito, y tomar tu túnica, déjale también la capa.41Y si alguno te forzare a que vayas cargado una milla, vé con él dos.42Da al que te pidiere; y al que quisiere tomar de ti prestado, no le vuelvas la espalda.43Habéis oído que fué dicho: «oAmarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.»

44Mas yo os digo: Amad a vuestros enemigos; pbendecid a los que os maldicen; haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os injurian y os persiguen:45de modo que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos; pues él hace que su sol se levante sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos.46Porque si amáis a los que os aman, ¿qué galardón habéis de tener? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?47Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen así también los qgentiles?48Sed, pues, vosotros rperfectos, así como vuestro Padre celestial es perfecto.
  • aLc. 6:20-49.
  • bGr. se lamentan, o gimen.
  • cGr. llenar.
  • dGr. guardare.
  • eEx. 20:13.
  • fComp. 1 Jn. 3:15.
  • gAram. vacío, o hueco, de mente.
  • hLatín: infernus.
  • iGr. cuadrante=la cuarta parte de un as (latino).
  • jEx. 20:14; Mal. 2:16.
  • kDt. 24:1-4.
  • lLv. 19:12.
  • mNm. 30:2.
  • nLv. 24:20.
  • oLv. 19:18.
  • pLc. 6:27, 28.
  • q=paganos. Variante: publicanos.
  • rJob 1:1; 2 Ti. 3:16, 17.