Mateo
Versión Moderna 2025
21
1aY cuando se acercaron a Jerusalén, y hubieron llegado a bBetfage, junto al Monte de los Olivos, Jesús envió a dos discípulos,2diciéndoles: ¡Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y luego hallaréis una asna atada, y un pollino con ella: desatadla, y traédmelos!3Y si alguien os dijere algo, diréis: El Señor tiene necesidad de ellos; y luego los enviará.4Esto sucedió para que se cumpliese lo dicho por medio del profeta, que dijo:5«cDecid a la hija de Sión: He aquí que tu rey viene a ti, manso, y sentado sobre un asno, es decir, sobre un pollino, hijo de dasna.»6Los discípulos fueron, pues, y haciendo así como Jesús les había mandado,7trajeron el asna y el pollino; y pusieron sobre ellos sus vestidos, y él se sentó sobre éstos.8Y la inmensa muchedumbre de gente tendían sus vestidos por el camino; y otros cortaron ramas de los árboles, y las tendían por el camino.9Y las multitudes que iban delante, y las que seguían detrás, le aclamaban, diciendo: e¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!10Y cuando entró Jesús en Jerusalén, conmovióse toda la ciudad, diciendo: ¿Quién es éste?11Y las multitudes decían: ¡Éste es Jesús, el profeta de Nazaret, de Galilea!12fY entró Jesús en el Templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el Templo; y trastornó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas;13y les dijo: ¡Escrito está: «gMi casa será llamada Casa de Oración»; pero hvosotros la hacéis una cueva de ladrones!14Y acudieron a él ciegos y cojos en el Templo; y los sanó.15Y cuando los jefes de los sacerdotes y los escribas vieron las maravillas que él hacía, y a los niños que aclamaban en el Templo, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron mucho;16y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos están diciendo? Díceles Jesús: Sí; ¿nunca habéis leído esto: «iDe la boca de los pequeñitos, y de los que maman, has perfeccionado la alabanza?»17Y dejándolos, salió fuera de la ciudad, hasta jBetania, y posó allí.18kY por la mañana, cuando volvía a la ciudad, tuvo hambre;19y viendo una higuera solitaria cerca del camino, fué a ella; mas no halló en ella nada sino hojas solamente, y le dijo: ¡Nunca nazca de ti fruto para siempre! Y luego la higuera se secó.20Y lcuando vieron esto los discípulos, se maravillaron, diciendo: ¡Cuán de repente se secó la higuera!21Y Jesús respondiendo, les dijo: En verdad os digo que si tenéis fe, y no dudáis, no sólo haréis esto de la higuera, mas aun cuando a esta montaña dijereis: ¡Quítate, y échate en el mar! será hecho:22y todo cuanto pidiereis en la oración, creyendo, lo recibiréis.23mY llegado que hubo al Templo, los jefes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo vinieron a él, mientras enseñaba, y le dicen: ¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿y quién te ha dado esta autoridad?24Mas Jesús respondiendo, les dijo: Yo también os preguntaré una cosa, la cual si me dijereis, también yo os diré con qué autoridad hago estas cosas.25El bautismo de Juan, ¿de dónde era? ¿del cielo, o de los hombres? Mas ellos discurrían entre sí, diciendo: Si dijéremos, del cielo; nos dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?26Pero si dijéremos: De los hombres; tememos al pueblo; porque todos tienen a Juan por profeta.27Y respondiendo a Jesús, dijeron: No sabemos. Él también les dijo a ellos: Ni yo tampoco os digo con qué autoridad hago estas cosas.28¿Mas qué os parece? Un hombre tenía dos hijos: y llegándose al primero, le dijo: Hijo, vé, trabaja hoy en la viña.29Y él respondiendo, dijo: No quiero; mas después lo sintió, y fué.30Y llegándose al otro, le dijo de la misma manera. Y éste respondiendo, dijo: Yo, señor, voy; mas no fué.31¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre? Dicen ellos: El primero. Jesús les dice: En verdad os digo, que los publicanos y las rameras os van delante al reino de Dios.32Porque vino Juan a vosotros en camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, al ver esto, no lo sentisteis después, para creerle.33nEscuchad otra parábola: Había cierto padre de familia que plantó una viña, y la cercó con seto, y cavó en ella un lagar, y edificó una torre, y la dió en arrendamiento a labradores, y se fué al extranjero.34Y cuando se acercaba el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores, para que recibiesen los frutos de ella.35Mas los labradores, tomando a los siervos, apalearon al uno, y mataron al otro, y al otro apedrearon.36Otra vez les envió otros siervos, en mayor número que los primeros; e hicieron con ellos de la misma manera.37Y por último, les envió a su hijo, diciendo: Tendrán respeto a mi hijo.38Pero cuando los labradores vieron al hijo, dijeron entre sí: Éste es el heredero; ¡venid, matémosle, y tomemos su herencia!39Y prendiéndole, le echaron fuera de la viña, y le mataron.40Cuando, pues, viniere el señor de la viña, ¿qué hará a aquellos labradores?41Le dicen: Destruirá miserablemente a los malvados, y dará su viña en arrendamiento a otros labradores que le paguen los frutos a sus tiempos.42Jesús les dice: ¿Nunca habéis leído en las Escrituras: «La piedra que desecharon los oarquitectos, ella misma ha venido a ser cabeza del ángulo: por parte del Señor fué hecho esto, y es cosa maravillosa a nuestros ojos?»43Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él.44pEl que cayere sobre esta piedra será quebrantado; mas sobre quien ella cayere, le desmenuzará.45Y cuando los jefes de los sacerdotes y los fariseos oyeron sus parábolas, entendieron que de ellos hablaba.46Y procuraron echarle mano, pero temían a las multitudes; porque éstas le tenían por profeta.
- aMr. 11:1-11; Lc. 19:29-44; Jn. 12:12-19.
- b=casa de higos.
- cIs. 62:2; Zac. 9:9.
- dGr. (una) bestia de carga.
- e=¡Salva, te rogamos! Sal. 118:25.
- fMr. 11:15; Lc. 19:45; Comp. Jn. 2:13.
- gIs. 56:7.
- hJer. 7:11.
- iSal. 8:2.
- j=casa de dátiles.
- kMr. 11:12-14.
- lMr. 11:20-26.
- mMr. 11:27-33; Lc. 20:1-8.
- nSal. 80:9; Is. 5:1; Jer. 2:21; Mr. 12:1-12; Lc. 20:9-19.
- o=edificadores. Sal. 118:22-23; Mr. 12:10.
- pIs. 8:14; Zac. 12:3; Lc. 20:18; Ro. 9:33; 1 P. 2:8.