Mateo
Versión Moderna 2025
18
1aEn aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: b¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?2Y él llamando a sí a un cniño, le puso de pie en medio de ellos,3y dijo: En verdad os digo que si no os volviereis y fuereis como niños, dno entraréis en el reino de los cielos.4Cualquiera, pues, que se humillare como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.5Y el que recibiere a un tal niño en mi nombre, a mí me recibe.6Mas al que hiciere tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le sería que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que fuese sumergido en lo profundo del mar.7¡Ay del mundo, a causa de los etropiezos! porque preciso es que vengan los tropiezos, mas ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!8Por tanto, si tu mano o tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo, y échalo de ti; te conviene entrar en la vida cojo o manco, más bien que teniendo dos manos o dos pies, ser echado al fuego eterno.9Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; te conviene entrar en la vida con un solo ojo, más bien que teniendo dos ojos, ser echado a la gehenna de fuego.10Mirad que no tengáis en poco a uno de estos pequeñitos; porque yo os digo, que fsus ángeles en los cielos ven de continuo el rostro de mi Padre que está en los cielos.11gPorque el Hijo del hombre vino para salvar lo que se había perdido.12¿Qué os parece? Si un hombre tuviere cien ovejas, y se descarriare una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve, y va por las montañas buscando la descarriada?13Y si aconteciere hallarla, de cierto os digo que se regocija más de aquélla, que de las noventa y nueve que no se descarriaron.14De la misma manera, no es la voluntad de vuestro Padre celestial que perezca uno de estos pequeñitos.15Y si tu hermano pecare contra ti, vé, manifiéstale su culpa entre ti y él solo: si te oyere, habrás ganado a tu hermano.16Mas si no te oyere, toma contigo uno o dos más para que de boca de dos o tres htestigos conste toda palabra.17Y si los desoyere a ellos, dilo a la iglesia: mas si desoyere a la iglesia, sea para ti como un gentil y un publicano.18En verdad os digo, que itodo lo que ligareis sobre la tierra, será ligado en el cielo; y todo lo que desatareis sobre la tierra, será desatado en el cielo.19Otra vez os digo, que si dos de vosotros convinieren sobre la tierra respecto de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.20Porque donde dos o tres se hallan reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.21Entonces vino Pedro, y le dijo: Señor ¿cuántas veces pecará mi hermano contra mí, que yo le haya de perdonar? ¿hasta siete?22Jesús le dice: No te digo: Hasta siete, sino: Hasta setenta veces siete.23Por tanto el reino de los cielos es semejante a cierto rey, que quiso arreglar cuentas con sus siervos.24Y cuando comenzó a arreglarlas, le fué presentado uno que le debía jdiez mil talentos.25Y no teniendo con qué pagar, su señor mandó venderle a él, y a su mujer e hijos, y todo cuanto tenía, y hacerse el pago.26Por tanto el siervo, cayendo en tierra, le rindió homenaje, diciendo: ¡Señor, ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo!27Entonces el señor de aquel siervo, compadecido de él, le soltó, y le perdonó la deuda.28Mas al salir aquel mismo siervo, encontróse con uno de sus consiervos que le debía kcien denarios; y trabando de él, le ahogaba, diciendo: ¡Paga lo que debes!29Por tanto su consiervo, cayendo en tierra, le rogaba, diciendo: ¡Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré!30Mas él no quiso; sino que fué y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda.31Viendo, pues, sus consiervos lo que pasaba, se indignaron en extremo, y yendo, contaron a su señor todo lo que había pasado.32Entonces, llamándole a sí su señor, le dijo: ¡Siervo malvado! te perdoné toda aquella deuda, porque me rogaste:33¿pues no debías tú también usar de misericordia para con tu consiervo, así como yo tuve misericordia de ti?34Y encendido en ira su señor, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que debía.35Así también hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis a vuestro hermano, cada uno de vosotros, desde lo profundo de vuestro corazón.