Mateo

Versión Moderna 2025

17

1aY después de seis días Jesús toma consigo a Pedro, y a Santiago y a Juan su hermano, y los hace subir aparte a un monte alto;2y fué transfigurado delante de ellos: y resplandecía su rostro como el sol, y sus vestidos se tornaron blancos como la luz.3Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, que hablaban con él.4Y tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: ¡Señor, bueno es que nos estemos aquí! si tú quieres, haré aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.5Todavía hablaba él, cuando, he aquí, una nube de luz que les cubrió; y he aquí una voz salía de la nube que decía: ¡Éste es mi amado Hijo, en quien tengo mi complacencia! b¡oídle a él!6Y oyendo esto los discípulos, cayeron sobre sus rostros, y temieron en gran manera.7Y Jesús llegándose, los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.8Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a solo Jesús.9Y cuando bajaban del monte, les mandó Jesús, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.10Y los discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Pues cómo dicen los escribas que debe venir Elías primero?

11Y él respondiendo, dijo: Elías en verdad viene, y lo restaurará todo.12Mas yo os digo que ya vino Elías, y no le conocieron; antes hicieron en él cuanto quisieron. Así también el Hijo del hombre padecerá de ellos.13Entonces los discípulos entendieron que les hablaba de Juan el Bautista.14cY llegando ellos a la multitud, vino a él un hombre, hincándosele de rodillas, y diciendo:

15¡Señor, ten piedad de mi hijo, porque es depiléptico, y padece gravemente; pues muchas veces cae en el fuego, y muchas veces en el agua:16y le traje a tus discípulos; mas no le han podido sanar!17Y Jesús respondiendo, dijo: e¡Oh generación incrédula y perversa! ¿hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿hasta cuándo os tengo de sufrir? ¡Traédmele acá!18Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho; y el muchacho quedó sano desde aquella hora.19Entonces llegándose los discípulos a Jesús aparte, dijeron: ¿Por qué no pudimos nosotros echarle fuera?20Y él les dijo: A causa de vuestra fpoca fe; pues en verdad os digo, que si tuvieseis fe gcomo un grano de mostaza, pudierais decir a esta montaña: Pásate de aquí allá, y se pasaría; y nada os sería imposible.21Mas este género no sale sino en virtud de oración y ayuno.22hY mientras ellos se ocupaban en Galilea, les dijo Jesús: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres;

23y le matarán; mas al tercer día será resucitado. Y ellos se entristecieron en gran manera.24Y habiendo llegado a Capernaúm, vinieron a Pedro los recaudadores del imedio siclo, y le dijeron: ¿Vuestro Maestro no paga el medio siclo?

25Él dice: Sí. Y cuando entró en la casa Jesús se le anticipó, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra ¿de quiénes cobran el impuesto, o el tributo? ¿de sus hijos, o de los extraños?26Y diciendo él: De los extraños, le dijo Jesús: Luego los hijos están exentos.27Sin embargo, para que no les demos motivo de escándalo, véte y echa un anzuelo en el mar, y toma el primer pez que subiere; y abriéndole la boca, hallarás un siclo: tomando esto, dáselo por mí y por ti.
  • aMr. 9:2-13; Lc. 9:28-36.
  • bDt. 18:19; Hch. 3:23.
  • cMr. 9:14-29; Lc. 9:37-43.
  • d=alunado, o lunático.
  • eMr. 9:14, 15.
  • fGr. incredulidad.
  • gMr. 4:30-32; 11:23; Lc. 17:6; 1 Co. 12:9.
  • hMr. 9:30-32; Lc. 9:43-45.
  • iVéase Ex. 30:13; Neh. 10:32.