Marcos

Versión Moderna 2025

8

1aEn aquellos días, siendo otra vez muy grande el concurso de gente, y no teniendo qué comer, Jesús llamó a sí sus discípulos, y les dijo:2Tengo compasión del pueblo, porque hace ya tres días que permanecen conmigo, y nada tienen qué comer.3Y si los despidiere en ayunas a sus casas, desfallecerán en el camino; pues algunos de ellos han venido de lejos.4Y sus discípulos le respondieron: ¿De dónde podrá alguien saciar a estas gentes de panes aquí en un desierto?5Y les preguntó: ¿Cuántos panes tenéis? y dijeron: Siete.6Entonces mandó que la multitud se recostase sobre la tierra; y tomó los siete panes, y habiendo dado gracias, los partió, y los dió a sus discípulos, para que se los pusiesen delante; y ellos los pusieron delante del pueblo.7Tenían también unos pocos pececillos; y habiéndolos bendecido, mandó poner éstos también delante de ellos.8Y comieron y se saciaron; y alzaron de pedazos que sobraron siete espuertas.9Y los que habían comido eran como cuatro mil; y los despidió.10Y entrando al punto en la barca con sus discípulos, vino a las comarcas de Dalmanuta.11Y salieron los fariseos, y comenzaron a altercar con él, demandando de su parte una señal bprocedente del cielo; para tentarle.

12Mas él gimiendo profundamente en su espíritu, dijo: ¿Por qué pide esta generación una señal? En verdad os digo que cno se dará señal alguna a esta generación.13Y dejándolos, entró otra vez en la barca, y pasó a la otra orilla.14dMas se olvidaron de tomar provisión de panes, y no tenían consigo en la barca más que un solo pan.

15Y Jesús les mandó, diciendo: Mirad que os guardéis de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes.16Y ellos discurrían entre sí, diciendo: Es porque no tenemos pan.17Y conociéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué discurrís así por cuanto no tenéis pan? ¿No conocéis aún, ni entendéis? ¿Tenéis vuestro corazón endurecido?18¿Teniendo ojos, no veis, y teniendo oídos, no oís? ¿y no os acordáis?19Cuando partí los cinco panes entre los cinco mil, ¿cuántos cestos llenos de pedazos alzasteis? Le dicen: Doce.20Y cuando los siete entre los cuatro mil, ¿cuántas espuertas llenas de los pedazos alzasteis? Y le dicen: Siete.21Y él les dijo: ¿No entendéis todavía?22Y vienen a Betsaida: y le traen un ciego, rogándole que le tocase.

23Y tomando de la mano al ciego, le sacó fuera de la aldea; y habiendo escupido en sus ojos, puso las manos sobre él, y le preguntó: ¿Ves algo?24Él entonces alzando los ojos, dijo: Veo a los hombres, como árboles, andando alrededor.25Luego puso las manos otra vez sobre sus ojos; y él fijó la vista resueltamente; y quedó restituído, y veía de lejos y claramente todas las cosas.26Y Jesús le envió a su casa, diciendo: No entres siquiera en la aldea.27eY salió Jesús con sus discípulos a las aldeas de Cesarea de fFilipo. Y en el camino preguntó a sus discípulos, diciéndoles: ¿Quién dicen los hombres que soy yo?

28Y ellos respondieron: Unos, Juan el Bautista; y otros, Elías; y otros, alguno de los antiguos profetas.29Y él les dice: Vosotros empero ¿quién decís que soy? Pedro respondiendo, le dice: ¡Tú eres el Cristo!30Y mandóles rigurosamente que a nadie dijesen esto de él.31gY comenzó a enseñarles que era menester que el Hijo del hombre padeciese muchas cosas, y fuese desechado por los ancianos, y los hjefes de los sacerdotes, y los escribas, y que fuese muerto, y que resucitase después de tres días.32Y habló esta palabra sin reserva. Entonces Pedro, tomándole aparte, comenzó a reprenderle.33Mas él volvióse, y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro, diciendo: Apártate ide mi vista, Satanás; porque no piensas en las cosas que son de Dios, sino en las que son de los hombres.34Y llamando a sí al pueblo, con sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.35Porque el que quisiere salvar su vida, la perderá; y el que perdiere su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará.36Porque ¿qué aprovecha al hombre ganar todo el mundo, y sufrir la pérdida de su alma?37O, una vez perdida, ¿qué rescate dará el hombre por su jalma?38Porque aquel que se avergonzare de mí y de mis palabras, en esta generación adúltera y pecadora, de él también el Hijo del hombre se avergonzará, cuando venga en la gloria de su Padre, con sus santos ángeles.
  • aNm. 11:12; Mt. 15:32-39.
  • bEx. 19:16-20.
  • cHe. 3:11.
  • dMt. 16:5-12.
  • eMt. 16:13-20; Lc. 9:18-20.
  • fCp. 6:17.
  • gMt. 16:21-27; Lc. 9:22-26.
  • h1 Cr. 24:3-18; Lc. 3:2.
  • iGr. detrás de mí. Lc. 4:8.
  • jGr. alma, o vida;=a sí mismo. Lc. 9:25.