Marcos

Versión Moderna 2025

4

1aY de nuevo se puso a enseñar a la orilla del mar; y reunióse junto a él una inmensa multitud, de manera que entrando en una barca se sentó en el mar; y toda la multitud estaba en tierra junto a mar.2Y les enseñaba muchas cosas en parábolas; y les decía en su enseñanza:3Escuchad: He aquí, un sembrador salió a sembrar.4Y sucedió que al sembrar, una parte de la semilla cayó a lo largo del camino; y vinieron las aves, y se la comieron.5Y otra parte cayó sobre lugares pedregosos, donde no tenía mucha tierra: y nació pronto, por no tener la tierra profunda:6mas al levantarse el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.7Y otra parte cayó entre los espinos; y crecieron los espinos y la ahogaron, y no dió fruto.8Mas otra parte cayó en tierra buena, y subiendo y creciendo, dio fruto; y llevó, uno a treinta por uno, otro a sesenta, y otro a ciento.9Y dijo: Quien tiene oídos para oír, oiga.10Y cuando estuvo solo, los que estaban con los doce alrededor de él, le preguntaron acerca de la parábola.

11Y él les dijo: A vosotros os es dado saber el bmisterio del reino de Dios; mas a los de afuera se les trata todo en parábolas;12a fin de que viendo, vean y no perciban; y oyendo, oigan y no entiendan; no sea que en algún tiempo se conviertan, y los pecados les sean perdonados.13Y les dice: ¿No entendéis esta parábola? ¿cómo, pues, entenderéis todas las parábolas?14El sembrador siembra la palabra.15Y éstos son aquellos de a lo largo del camino, en quienes la palabra es sembrada; mas cuando han oído, en seguida viene Satanás y se lleva la palabra que en ellos fué sembrada.16Y asimismo éstos son los sembrados sobre lugares pedregosos: los que, cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo;17mas no tienen raíz en sí, sino que duran poco; y así, al haber aflicción o persecución por motivo de la palabra, en seguida tropiezan.18Y éstos son los sembrados entre los espinos: los que oyen la palabra;19mas los afanes del siglo, y el engaño de las riquezas, y clos deseos desordenados respecto de otras cosas, entrando, ahogan la palabra, y viene a quedar sin fruto.20Y éstos son los que son sembrados en la tierra buena: los que oyen la palabra, y la aceptan; y dan fruto, a treinta por uno, a sesenta, y a ciento.21Y les dijo: ¿Se trae por ventura una luz para que sea puesta bajo el celemín, o debajo de la cama? ¿no la traen antes para que sea puesta en el dvelador?

22Porque ninguna cosa está encubierta sino para que sea manifestada, ni nada guardado en secreto, sino para que venga en plena manifestación.23Si alguno tiene oídos para oír, oiga.24Díjoles también: Dad atención a lo que oís; con la medida con que medís, os será medido; y a vosotros que oís, más todavía os será dado.25Porque al que tiene, le será dado; mas al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.26Y dijo: Así es el reino de Dios, como si un hombre esparciera semilla sobre la tierra;

27y durmiese y se levantase, noche y día; y la semilla naciera y creciera como él no sabe.28La tierra de suyo da fruto; primero hierba, luego espiga, luego grano lleno en la espiga.29Y cuando el fruto ese pone maduro, inmediatamente mete él la hoz, porque la siega ha llegado ya.30fDijo también: ¿A qué hemos de comparar el reino de Dios? ¿o con qué gsemejanza lo representaremos?

31Es como un grano de mostaza, que cuando es sembrado en la tierra, aunque sea la más pequeña de todas las semillas que están en la tierra,32sin embargo, cuando es sembrado, sube, y viene a ser más grande que todas las hortalizas, y echa grandes ramas; de manera que las aves del cielo pueden posar bajo su sombra.33Y con muchas semejantes parábolas les hablaba la palabra, conforme la podían oír;34mas sin parábola no les hablaba: y en privado lo explicaba todo a sus propios discípulos.35hY aquel mismo día, a la caída de la tarde, les dice: Pasemos a la orilla opuesta.

36Y habiendo él despedido la multitud, los discípulos le tomaron así como estaba en la barca; y había también con él otras barcas.37Y levantóse una gran tempestad de viento; y las ondas se echaban en la barca, de manera que ya se llenaba.38Mas él estaba en la popa durmiendo sobre el cojín: y lo despiertan, y le dicen: ¡Maestro! ¿nada te importa que perezcamos?39Y habiendo despertado, reprendió al viento, y dijo a la mar: ¡Calla! ¡sosiégate! Y calmó el viento, y sucedió una grande bonanza.40Y a ellos les dijo: ¿Por qué sois icobardes? ¿no tenéis fe todavía?41Y ellos temieron con gran temor y decían unos a otros: ¿Quién, pues, es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?
  • aMt. 13:1-23; Lc. 8:4-18.
  • b=secreto (revelado).
  • cGr. las demás codicias.
  • d=candelabro.
  • eGr. se da, o entrega.
  • fMt. 13:31, 32.
  • gGr. parábola.
  • hMt. 8:18-27; Lc. 8:22-25; 9:57-62.
  • i=miedosos.