Marcos
Versión Moderna 2025
2
1aY pasados algunos días, Jesús volvió a entrar en Capernaúm, y se oyó decir que estaba en casa.2Y se juntaron muchos, de modo que no cabían ni aun alrededor de la puerta; y les predicaba la palabra.3Y vinieron algunos que le traían un paralítico, llevado entre cuatro.4Y no pudiendo acercarse a él a causa del gentío, brompieron el techo por la parte donde él estaba; y habiendo acabado de abrirlo, bajaron cla camilla en que yacía el paralítico.5Y viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.6Pero había allí, sentados, algunos de los escribas, que discurrían en sus corazones diciendo:7¿Por qué habla este hombre así? ¡Blasfema! d¿quién puede perdonar pecados sino solo Dios?8Y luego, conociendo Jesús en su espíritu que discurrían entre sí de esta manera, les dice: ¿Por qué discurrís tales cosas en vuestros corazones?9¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados son perdonados; o decirle: Levántate, y alza tu camilla y anda?10Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados (dice al paralítico):11A ti digo: ¡Levántate, alza tu camilla, y véte a tu casa!12Y levantóse, y alzando al punto la camilla, salió delante de todos ellos; de modo que quedaron easombrados todos, y glorificaban a Dios, diciendo: ¡Jamás vimos semejante cosa!13fY salió otra vez a la orilla del mar; y toda la multitud acudió a él, y les enseñaba.14Y pasando adelante, vió a Leví hijo de Alfeo, sentado al banco de los tributos, y le dice: ¡Sígueme! Y él se puso en pie, y le siguió.15Y sucedió que estando sentado a comer en casa de éste, muchos gpublicanos y pecadores se sentaron a comer juntamente con Jesús; porque eran muchos, y le seguían.16Mas los escribas, que eran de los fariseos, viéndole comer con publicanos y pecadores, decían a sus discípulos: Él come y bebe con publicanos y pecadores.17Y Jesús, oyendo esto, les dice: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos; no vine a llamar justos sino pecadores.18Y los discípulos de Juan Bautista y los fariseos estaban de ayuno; y vienen y le dicen: ¿Por qué ayunan los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos, mas tus discípulos no ayunan?19Y Jesús les dice: ¿Acaso los compañeros del novio pueden ayunar mientras el esposo está con ellos? entretanto que tengan consigo al esposo, no pueden ayunar.20Mas vendrán días en que el esposo será quitado de ellos; y entonces ayunarán en aquellos días.21Nadie cose remiendo de paño recio sobre vestido viejo; de otra manera el mismo remiendo tira de él, lo nuevo de lo viejo, y se hace peor la rotura.22Ni nadie pone vino nuevo en odres viejos; de otra manera el vino romperá los odres, y el vino se pierde, juntamente con los odres; mas el vino nuevo se debe poner en odres nuevos.23hY aconteció que pasando él por entre los sembrados en día de sábado, sus discípulos, mientras andaban, comenzaron a arrancar las espigas.24Y los fariseos le dijeron: ¡Mira! ¿por qué hacen lo que no es lícito hacer en día de sábado?25Mas él les dijo: ¿Nunca acaso leísteis lo que hizo David, cuando tuvo necesidad, y padeció hambre, él y los que con él estaban;26cómo entró en la Casa de Dios, en tiempos de Abiatar el sacerdote, y comió los panes de la proposición; de los cuales no es lícito a nadie comer, salvo a los sacerdotes; y dió también a los que con él estaban?27Y les dijo: El sábado fué hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del isábado.28Así que el Hijo del hombre es Señor aun del sábado.