Marcos
Versión Moderna 2025
1
1aPrincipio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.2De la manera que está escrito en los profetas: «bHe aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, que apareje tu camino.3c¡Voz de uno que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, haced derechas sus sendas!»4así vino Juan, bautizando en el desierto, y predicando el bautismo de arrepentimiento, para remisión de pecados.5Y salía a él todo el país de Judea y todos los de Jerusalén, y fueron bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.6Y Juan diba vestido de pelos de camello, y traía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre;7y pregonaba, diciendo: Viene en pos de mí el que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de inclinarme y desatar la correa de su calzado.8Yo os he bautizado econ agua, mas él os bautizará fcon el Espíritu Santo.9gY sucedió en aquellos días que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fué bautizado por Juan en el Jordán.10Y luego, al subir del agua, vió partidos los cielos, y al Espíritu como paloma que bajaba sobre él.11Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi amado Hijo; en ti hallo mi complacencia.12hE inmediatamente el Espíritu le impele al desierto.13Y estuvo en el desierto cuarenta días, tentado por Satanás; y estaba con las fieras: y los ángeles le servían.14iMas después que Juan fué encarcelado, Jesús vino a Galilea, predicando el evangelio de Dios,15y diciendo: Se ha cumplido el tiempo, y se ha acercado el reino de Dios: arrepentíos, y creed el evangelio.16jY andando por la orilla del mar de Galilea, vió a Simón y a Andrés su hermano echando la red en el mar; porque eran pescadores.17Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres.18Y al punto, dejando sus redes, le siguieron.19Y pasando un poco más adelante vió a kSantiago hijo de Zebedeo y a Juan su hermano, los cuales estaban también en la barca, componiendo sus redes.20Y luego los llamó: y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca, con los jornaleros, fueron en pos de él.21lY entraron en Capernaúm; y luego, el día de sábado, entró en la sinagoga, y enseñaba.22Y se asombraron de su enseñanza; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no a la manera de los escribas.23Y había en la sinagoga de ellos un hombre mcon espíritu inmundo; el cual alzó la voz,24diciendo: ¿Qué tenemos nosotros que ver contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? ¡Te conozco! ¡Sé quien eres; eres el Santo de Dios!25Y reprendióle Jesús, diciendo: ¡Enmudece, y sal de él!26Y el espíritu inmundo, echándole en convulsiones, y clamando a gran voz, salió de él.27Y todos se llenaron de asombro, de tal manera que cuestionaban entre sí, diciendo: ¿Qué cosa es ésta? ¿Qué nueva enseñanza? Porque aun a los espíritus inmundos manda con autoridad, y le obedecen.28E inmediatamente su fama divulgóse por toda la región alrededor de Galilea.29nY luego, habiendo salido de la sinagoga, entraron en casa de Simón y Andrés, con Santiago y Juan.30Mas la suegra de Simón estaba postrada en cama, con fiebre; y en seguida le hablaron de ella.31Entonces llegóse, y tomándola de la mano la levantó; y la dejó la fiebre, y les servía.32Y por la tarde, cuando se puso el sol, le traían todos los que estaban enfermos, y los endemoniados;33y toda la ciudad juntóse a la puerta.34Y sanó a muchos que estaban enfermos de diversas dolencias, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían.35oY levantándose de madrugada, siendo aún muy obscuro, salió y fue a un lugar solitario, y allí oraba.36Mas Simón y los que con él estaban, siguieron a su alcance;37y habiéndole hallado, le dicen: Todos te buscan.38Pero él les dijo: Vamos a otra parte, entre los pueblos vecinos, para que predique también allí; porque ppara esto mismo salí.39Y entró en las sinagogas de ellos, por toda la Galilea, predicando, y echando fuera los demonios.40qY vino a él un leproso, rogándole y arrodillándose, y diciéndole: ¡Si quieres, puedes rlimpiarme!41Y Jesús, compadecido, extendió la mano, y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio.42Y al instante le dejó la lepra, y él quedó limpio.43Y habiéndole amonestado rigurosamente, le despachó luego,44y le dice: Mira, no digas nada a nadie; sino vé, muéstrate al sacerdote, y ofrece para tu purificación lo que Moisés mandó; para dejarles una constancia a ellos.45Mas él, saliendo, comenzó a publicarlo mucho, y a divulgar la noticia; de manera que Jesús ya no podía entrar spúblicamente en la ciudad, sino que estaba fuera en los lugares desiertos. Y venían a él de todas partes.
- aMt. 3:1-12; Lc. 3:1-18.
- bMal. 3:1.
- cIs. 40:3.
- d2 R. 1:8.
- eo, en.
- fGr. en Espíritu Santo.
- gMt. 3:13-17; Lc. 3:21-23.
- hMt. 4:1-11; Lc. 4:1-13.
- iMt. 4:17; Lc. 4:14, 15.
- jMt. 4:18-22; Lc. 5:1-11.
- kGr. Iácobo.
- lLc. 4:31-37.
- m=bajo el poder de. Cp. 5:2.
- nMt. 8:14-17; Lc. 4:38-41.
- oLc. 4:42-44.
- pIs. 61:1; Jn. 16:28; 18:37.
- qMt. 8:2-4; Lc. 5:12-16.
- r=sanarme. Lv. Cps. 13 y 14; 2 R. 5:10.
- sGr. abiertamente.