Marcos

Versión Moderna 2025

13

1aY al salir él del Templo, le dice uno de sus discípulos: ¡Maestro, mira! ¡qué piedras! y ¡qué edificios!2Y Jesús le dijo: ¿Ves estos grandes edificios? Pues no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada.3Y estando él sentado en el Monte de los Olivos, de frente al Templo, Pedro y Santiago y Juan y Andrés le preguntaron reservadamente:

4Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? ¿y cuál será la señal cuando todas estas cosas estarán para cumplirse?5Y Jesús comenzó a decirles: Mirad que nadie os engañe.6Muchos vendrán en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y engañarán a muchos.7Mas cuando oyereis hablar de guerras y rumores de guerras, no os turbéis: es necesario que sucedan estas cosas; mas aún no es el fin.8Porque nación se levantará contra nación, y reino contra reino; habrá terremotos por diversos lugares; y habrá hambres y alborotos: estas cosas principio son de bdolores.9Mirad empero por vosotros mismos; porque os entregarán a los sinedrios, y en las sinagogas seréis cazotados; y seréis presentados ante gobernadores y reyes, por mi causa, para testimonio a ellos.10Y es necesario que el evangelio sea predicado primero a todas las naciones.11Cuando, pues, os llevaren ante los tribunales, para entregaros, no os afanéis de antemano sobre lo que habéis de decir; mas lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad: porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo.12Y hermano entregará a hermano a la muerte, y padre a hijo, e hijos se levantarán contra sus padres, y los harán morir.13Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre: mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo.14dCuando viereis, pues, ela abominación desoladora, de que habló Daniel el profeta, estar donde no debe (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan a las montañas;

15y el que estuviere sobre el terrado, no descienda a la casa, ni entre dentro, para sacar nada de su casa;16y el que estuviere en el campo, no vuelva atrás, ni aun para llevar su manto.17Mas ¡ay de las que estén encinta y de las que críen en aquellos días!18Orad, pues, que esto no suceda en invierno.19Porque en aquellos días habrá tribulación, cual nunca fué desde el principio de la creación que creó Dios, hasta ahora, ni nunca más habrá.20Y si el Señor, en su propósito, no hubiese acortado aquellos días, ninguna carne se salvaría; mas por causa de los escogidos, a quienes él escogió, acortó aquellos días.21Y entonces, si alguno os dijere: ¡He aquí el Cristo! o ¡Helo allí! No lo creáis:22porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y darán señales y prodigios, para engañar, si fuere posible, aun a los escogidos.23Mas estad vosotros sobre aviso; he aquí, os lo he dicho todo de antemano.24fEmpero en aquellos días, después de aquella tribulación, el sol se obscurecerá, y la luna no dará su luz;

25y las estrellas estarán cayendo del cielo; y los poderes que están en los cielos serán conmovidos.26Y entonces verán al Hijo del hombre viniendo entre nubes, con gran poder y gloria.27Y entonces genviará los ángeles, y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el cabo de la tierra hasta el cabo del cielo.28De la higuera, pues, aprended la hsemejanza: Cuando ya su rama se enternece, y hace brotar las hojas, sabéis que el verano está cerca.

29Así también vosotros, cuando viereis suceder estas cosas, sabed que él está cerca, a las puertas mismas.30En verdad os digo, que no pasará esta generación, sin que todo esto sea hecho.31El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán.32Empero con respecto de aquel día o aquella hora, nadie sabe cuándo será, ni aun los ángeles en el cielo, ini tampoco el Hijo, sino el Padre.

33¡Estad sobre aviso; velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo!34jComo un hombre que partiendo para el extranjero dejó su casa, dando a sus siervos autoridad, y a cada cual su propio koficio, también mandó al portero que velase.35¡Velad, pues, vosotros, porque no sabéis cuándo viene el señor de la casa! si a la tarde, a media noche, al canto del gallo, o a la mañana;36¡no sea que viniendo de repente os halle durmiendo!37Y lo que a vosotros os digo, ¡a todos lo digo! ¡Velad!
  • aMt. 24:1-14; Lc. 21:5-19.
  • bGr. dolores de parto.
  • cGr. desollados.
  • dMt. 24:15-28; Lc. 21:20-24.
  • eDn. 9:27; 12:11.
  • fMt. 24:29-42; Lc. 21:25-36.
  • gMt. 13:39-41.
  • hGr. parábola.
  • iMt. 24:36; Hch. 1:7.
  • jMt. 25:17.
  • kGr. obra.