Lucas
Versión Moderna 2025
24
1aMas el primer día de la semana, muy de mañana, bvinieron al sepulcro, trayendo las especias que habían preparado.2Y hallaron la piedra removida del sepulcro:3y entrando dentro, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.4Y aconteció que mientras estaban sumamente perplejas a causa de esto, he aquí que dos varones se pusieron junto a ellas, con vestiduras resplandecientes;5y estando ellas espantadas, y teniendo inclinados los rostros a tierra les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?6No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de cómo os habló, estando aún en Galilea,7diciendo: Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.8Y ellas se acordaron de sus palabras;9y volviéndose del sepulcro, refirieron estas cosas a los once, y a todos los demás.10Y eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Santiago, y las otras mujeres con ellas, las que dijeron estas cosas a los apóstoles.11Y sus palabras les parecían un desvarío; y no las creían.12Mas cPedro se levantó y corrió al sepulcro; e inclinándose, vió los lienzos puestos aparte: y se fué da casa, maravillándose de lo que había acontecido.13eY he aquí que dos de ellos iban aquel mismo día a una aldea, llamada Emaús, que distaba de Jerusalén unos fsesenta estadios.14Y conversaban entre sí de todas estas cosas que habían sucedido.15Y aconteció que, mientras ellos así hablaban y se preguntaban mutuamente, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos.16Mas los ojos de ellos estaban embargados, para que no le reconociesen.17Y él les dijo: ¿Qué palabras son estas que os decís el uno al otro, mientras camináis? Y ellos se detuvieron, con rostros entristecidos.18Entonces uno de ellos, llamado Cleopas, le dijo: ¿Eres tú solamente un recién llegado a Jerusalén, que no sabes las cosas ocurridas en ella en estos días?19Y él les dijo: ¿Qué cosas? A lo que ellos dijeron: Las cosas con respecto a Jesús el Nazareno, que fué profeta, poderoso en obra y palabra, delante de Dios y de todo el pueblo;20y cómo los gjefes de los sacerdotes y nuestros gobernantes le entregaron, para que fuese condenado a muerte, y le crucificaron.21Mas nosotros esperábamos que él era aquel que había de redimir a Israel. Empero, y además de todo esto, éste es el tercer día desde que acontecieron estas cosas.22Y también ciertas mujeres de los nuestros nos han dejado asombrados, las cuales al amanecer estaban junto al sepulcro;23y no hallando su cuerpo, se volvieron, diciendo que habían visto una visión de ángeles, los cuales han dicho que él vive.24Y algunos de los nuestros fueron al sepulcro, y hallaron que era cierto así como las mujeres habían dicho: mas a él no le vieron.25Entonces él les dijo: ¡Oh hombres sin inteligencia, y tardos de corazón para creer todo cuanto han hablado los profetas!26¿Acaso no era necesario que el hCristo padeciese estas cosas, y entrase en su gloria?27Y comenzando desde iMoisés y todos los Profetas, les iba interpretando en todas las Escrituras las cosas referentes a él mismo.28Y se acercaron a la aldea adonde iban, y él hacía como que iba más lejos.29Mas ellos le insistían, diciendo: Quédate con nosotros; porque ya es la hora de la tarde, y el jdía se va acabando. Entró, pues, para quedarse con ellos.30Y aconteció que, estando él sentado a comer con ellos, tomó el pan, y lo bendijo; y partiéndolo, lo entregaba a ellos.31Con esto fueron abiertos los ojos de ellos, y le conocieron: y él se hizo kinvisible a ellos.32Dijeron entonces entre sí: ¿No ardía nuestro corazón dentro de nosotros, mientras hablaba con nosotros por el camino, y mientras nos labría las Escrituras?33Y levantándose en aquella misma hora, volvieron a Jerusalén; y hallaron reunidos a los once y a los que estaban con ellos;34los cuales decían: El Señor ha resucitado verdaderamente, y ha aparecido a Simón.35Ellos entonces contaron lo que había sucedido en el camino, y cómo él fué conocido de ellos, en el partir del pan.36mY mientras que estaban hablando de estas cosas, él mismo se puso de pie en medio de ellos; y les dijo: Paz a vosotros.37Mas ellos quedaron aterrados y espantados, pareciéndoles que veían un espíritu.38Él entonces les dijo: ¿Por qué estáis turbados? ¿y por qué se suscitan cavilaciones en vuestros corazones?39Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpadme y ved, porque un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo.40Y dicho esto, les mostró sus manos y sus pies.41Y mientras todavía no creían de gozo, y se maravillaban, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer?42Y le dieron parte de un pez asado y de un panal de miel.43Y él tomándolo, comió delante de ellos.44Y les dijo: Éstas son mis palabras, que os hablé, estando todavía con vosotros, que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la Ley de Moisés, y en los Profetas, y en los Salmos.45Entonces les abrió la mente, para que entendiesen las Escrituras;46y les dijo: Así está escrito, y así era necesario que el Cristo padeciera, y que resucitase de entre los muertos al tercer día;47y que arrepentimiento y remisión de pecados fuesen predicados en su nombre a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.48Vosotros sois testigos de estas cosas.49Y he aquí que yo envío sobre vosotros nla promesa de mi Padre; mas quedaos en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis orevestidos de poder desde lo alto.50pY los condujo fuera de la ciudad hasta enfrente de Betania; y alzando las manos, los bendijo.51Y sucedió que, mientras los bendecía, separóse de ellos, y fué llevado arriba al cielo.52Y ellos, habiéndole adorado, volviéronse a Jerusalén con gran gozo:53y estaban de continuo en el Templo, alabando y bendiciendo a Dios.
- aMt. 28:1-10; Mr. 16:1-9; Jn. 20:1-18.
- bCp. 23:55.
- cJn. 20:3.
- dGr. a lo suyo. Jn. 20:10.
- eMr. 16:12, 13.
- f=once kilómetros aprox.
- gCp. 3:2; 1 Cr. 24:3-18.
- h=el Mesías. Dn. 9:26; Zac. 8:7; Hch. 17:3; 1 P. 1:11.
- iCp. 16:29-31.
- jGr. ha declinado.
- k=desapareció de su vista.
- lVer. 45; Sal. 119:30.
- mMr. 16:14-18; Jn. 20:19-23; 1 Co. 15:5.
- n=el Prometido. Jn. 14:26; Hch. 1:4.
- oJn. 16:7-13; Hch. 1:8.
- pMr. 16:19, 20; Hch. 1:9-12.