Lucas
Versión Moderna 2025
20
1aY aconteció que en uno de aquellos días, mientras enseñaba al pueblo en el Templo, y predicaba el evangelio, vinieron sobre él los jefes de los sacerdotes, y los escribas, con los ancianos,2y hablaron, diciéndole: Dinos, ¿con qué autoridad haces estas cosas? ¿o quién es aquel que te ha dado esta autoridad?3Mas él respondiendo, les dijo: Yo también os preguntaré una cosa; y respondedme vosotros:4El bautismo de Juan ¿era del cielo, o de los hombres?5Mas ellos discurrían entre sí, diciendo: Si dijéremos: Del cielo; dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?6pero si dijéremos: De los hombres, todo el pueblo nos apedreará; porque están persuadidos de que Juan era profeta.7Y respondieron que no sabían de dónde fuese.8Y Jesús les dijo a ellos: Ni yo tampoco os digo con qué autoridad hago estas cosas.9bComenzó entonces a decir al pueblo esta parábola: Un hombre plantó una viña, y la arrendó a labradores, y se fué al extranjero por largo tiempo.10Y al tiempo envió un siervo a los labradores, para que le diesen del cproducto de la viña: mas los labradores le apalearon, y le enviaron con las manos vacías.11Y volvió a enviar otro siervo: mas a éste también le golpearon y afrentaron, y le enviaron con las manos vacías.12Y volvió a enviar otro tercero: y a éste también le hirieron, y le echaron fuera.13Dijo entonces el señor de la viña: ¿Qué haré? Enviaré a mi amado hijo; quizá le tendrán respeto a él.14Mas cuando le vieron los labradores, discurrían entre sí, diciendo: ¡Éste es el heredero! ¡matémosle, para que la herencia sea nuestra!15Y habiéndole arrojado fuera de la viña, le mataron. ¿Qué hará pues con ellos el señor de la viña?16Vendrá, y destruirá a aquellos labradores, y dará la viña a otros. Y cuando lo oyeron, dijeron: ¡Que no suceda!17Mas él mirándolos fijamente, dijo: ¿Pues qué es esto que está escrito: «dLa piedra que desecharon los edificadores, ella misma ha venido a ser cabeza del ángulo?»18Todo aquel que cayere sobre esta piedra, será quebrantado; mas sobre el que esta cayere, esta lo desmenuzará.19Y los escribas y los jefes de los sacerdotes procuraban echarle mano en aquella misma hora; mas temieron al pueblo: porque percibieron que contra ellos había dicho esta parábola.20eY armándole asechanzas, enviaron espías, que se fingiesen justos, para cogerle en alguna palabra suya, a fin de entregarle a la jurisdicción y potestad del gobernador.21Y éstos le preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y enseñas rectamente, y no aceptas la persona de nadie; antes bien enseñas el camino de Dios con verdad:22¿Nos es lícito dar tributo a César, o no?23Mas él, que entendía la astucia de ellos, les dijo:24Mostradme una fmoneda. ¿De quién es la imagen e inscripción que tiene? Y le dijeron: De César.25Y él les dijo: Pagad, pues, a César lo que es de César; y a Dios lo que es de Dios.26Y no pudieron asirse de sus palabras delante del pueblo; y maravillados de su respuesta, callaron.27gLlegándose entonces algunos de los saduceos (los cuales dicen hque no hay resurrección), le preguntaron,28diciendo: Maestro, Moisés nos escribió: iSi el hermano de alguno muriere, teniendo mujer, mas sin tener hijos, tome su hermano a la mujer, y levante descendencia a su hermano.29Eran, pues, siete hermanos; y el primero, habiendo tomado mujer, murió sin hijos;30y la tomó el segundo;31y el tercero la tomó; y de igual manera también los siete no dejaron hijos, y murieron.32Después murió también la mujer.33En la resurrección, pues, ¿de cuál de ellos será mujer? porque los siete la tuvieron por mujer.34Y Jesús les dijo: Los hijos de este siglo se casan, y se dan en matrimonio:35pero los que serán tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo venidero, y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en matrimonio;36porque no pueden ya más morir; pues que son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, siendo hijos de la resurrección.37Empero el que los muertos hayan de resucitar, Moisés mismo lo manifestó en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor, jDios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob.38¡No es Dios de muertos, sino de vivos! porque kpara él, todos ellos viven.39Entonces ciertos de los escribas respondiendo, dijeron: Bien has dicho, Maestro.40Y no osaban ya preguntarle nada.41lMas él les dijo a ellos: ¿Cómo dicen que el Cristo es hijo de David?42Porque David mismo dice en el libro de los Salmos: «mDijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra,43hasta tanto que yo ponga a tus enemigos por nescabel de tus pies.»44David, pues, le llama su Señor; ¿y cómo es su Hijo?45oY oyéndole todo el pueblo, dijo a sus discípulos:46Guardaos de los escribas, que gustan andar alrededor con ropas largas, y aman las salutaciones en las plazas, y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros puestos en las cenas;47los cuales se tragan las casas de las viudas, y, por un disfraz, hacen largas oraciones: éstos recibirán más abundante condenación.
- aMt. 21:23-32; Mr. 11:27-33.
- bMt. 21:33-46; Mr. 12:1-12.
- cGr. fruto.
- dSal. 118:22.
- eMt. 22:15-22; Mr. 12:13-17.
- fGr. un denario;=salario de un día de trabajo.
- gMt. 22:23-33; Mr. 12:18-27.
- hHch. 23:8.
- iDt. 25:5, 6.
- jEx. 3:6.
- kGr. para él, o con él; Ro. 4:17.
- lMt. 22:35-37.
- mSal. 110:1.
- nComp. Jos. 10:24; 1 Co. 15:25.
- oMr. 12:38, 39.