Hechos
Versión Moderna 2025
7
1Dijo entonces el sumo sacerdote: ¿Son así estas cosas?2Y él respondió: Varones hermanos, y padres, escuchad: El aDios de gloria apareció a nuestro padre Abraham, estando él en Mesopotamia, antes que habitase en Harán;3y le dijo: b¡Sal de tu tierra y de en medio de tu parentela, y ven a una tierra que yo te mostraré!4Entonces, saliendo él de la tierra de los Caldeos, habitó en Harán; de donde, después de la muerte de su padre, le trasladó Dios a esta tierra, en donde vosotros ahora habitáis.5Y no le dió herencia en ella, ni aun la huella de un pie; mas le prometió que se la daría en posesión a él, y a su simiente después de él, cuando todavía no tenía hijo.6Empero chablóle Dios de esta manera: Que sería su simiente extranjera en tierra de extraños; los cuales los reducirían a servidumbre, y los maltratarían por cuatrocientos años.7Mas a la nación que ellos servirán, la juzgaré yo, dijo Dios; y después de esto saldrán, y me tributarán culto en este lugar.8Y ddióle el pacto de la circuncisión; y así Abraham engendró a Isaac, y le circuncidó al octavo día; e Isaac a Jacob; y Jacob a los doce patriarcas.9Y los patriarcas, movidos de envidia, evendieron a José para Egipto. Mas Dios era con él,10y le libró de todas sus tribulaciones, y dióle gracia y sabiduría delante de Faraón rey de Egipto; el cual le constituyó gobernador de Egipto y de toda su casa.11fVino entonces hambre en todo Egipto y Canaán, con grande aflicción; de manera que nuestros padres no hallaron sustento.12gOyendo empero Jacob que había trigo en Egipto, envió a nuestros padres la vez primera.13Y en hla segunda, José se dió a conocer a sus hermanos; y fué manifestada a Faraón la raza de José.14De manera que enviando José, llamó a sí a su padre Jacob, con toda su parentela, constando de setenta y cinco personas.15iDescendió pues Jacob a Egipto; donde murió él, y nuestros padres;16y fueron trasladados a Siquem, y puestos en jel sepulcro que compró Abraham a precio de plata, de los hijos de Hamor, padre de Siquem.17Mas en tanto que se acercaba kel tiempo de la promesa que había jurado Dios a Abraham, se aumentó el pueblo, y multiplicóse en Egipto,18hasta que se levantó sobre Egipto otro rey, que no conocía a José.19Este rey usando de astucia con nuestra raza, maltrató a nuestros padres, para hacer que sus niños recién nacidos pereciesen a fin de que no se propagara la raza.20En este tiempo nació Moisés, y era sumamente hermoso, y fué criado tres meses en casa de su padre;21mas cuando fué echado fuera, le recogió la hija de Faraón; la cual le crió por hijo suyo.22Y fué instruído Moisés en toda la sabiduría de los Egipcios, y era poderoso en palabras y en hechos.23Mas al cumplir los cuarenta años lvínole al corazón el propósito de visitar a sus hermanos, los hijos de Israel.24Y viendo a uno de ellos que padecía injusticia, le defendió, y vengó al agraviado, matando al egipcio:25pues suponía que sus hermanos habrían de entender que Dios por mano de él les daría salvación; mas ellos no lo entendieron así.26Pues al otro día él se les presentó mientras peleaban, y los iba a poner en paz, diciendo: ¡Señores! hermanos sois, ¿por qué os hacéis agravio el uno al otro?27Mas el que hacía el agravio a su prójimo le rechazó, diciendo: ¿Quién te constituyó a ti príncipe y juez sobre nosotros?28¿Acaso quieres matarme a mí, como mataste ayer al egipcio?29Al oír esta palabra, huyó Moisés, y vino a ser extranjero en la tierra de Madián, donde engendró dos hijos.30Y habiéndose cumplido cuarenta años, mse le apareció un Ángel, en el desierto del monte Sinaí, en llama de fuego, en una zarza.31Mas viéndolo Moisés, se maravilló del espectáculo; y acercándose él para observarlo, vino a él la voz del Señor, diciendo:32nYo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, de Isaac, y de Jacob. Moisés entonces temblaba, y no osaba mirarlo.33Y le dijo el Señor: Quita el calzado de tus pies; porque el lugar en donde estás, tierra santa es.34He visto, he visto la opresión de mi pueblo que está en Egipto, y he escuchado sus gemidos, y he descendido para librarlos. Ahora pues, ven, que yo te enviaré a Egipto.35A este Moisés de quien habían renegado diciendo: ¿Quién te constituyo a ti príncipe y juez? a éste mismo envió Dios como príncipe y redentor, opor medio del Ángel que le apareció en la zarza.36Éste mismo los sacó habiendo hecho maravillas y señales en Egipto, en el mar Rojo, y en el desierto por espacio de cuarenta años.37Éste es aquel Moisés que dijo a los hijos de Israel: pEl Señor vuestro Dios os levantará un Profeta, de entre vuestros hermanos, semejante a mí: qa él oiréis.38Éste es el que estuvo en la rasamblea en el desierto, con el ángel que le hablaba en el monte sSinaí, y con nuestros padres: el cual recibió los oráculos vivos para dárnoslos:39a quien no quisieron nuestros padres ser obedientes, sino que le rechazaron, y en sus corazones se volvieron atrás a Egipto,40tdiciendo a Aarón: «¡Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque en cuanto a este Moisés, que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya sucedido!»41E hicieron un becerro en aquellos días, y ofrecieron sacrificio al ídolo, y se regocijaron en las hechuras de sus propias manos.42Entonces volvióse Dios, y los abandonó, para que sirviesen al ejército del cielo; según está escrito en el libro de los Profetas: «u¿Acaso me ofrecisteis a mí víctimas y sacrificios cuarenta años en el desierto, oh casa de Israel?43Antes bien, alzasteis el tabernáculo de Moloc, y la estrella del dios Refán, figuras que hicisteis para darles culto: y yo os transportaré más allá de Babilonia.»44El Tabernáculo del Testimonio lo tenían nuestros padres en el desierto, según ordenó Aquel que mandó a Moisés hacerlo conforme al diseño que había visto.45Al cual también nuestros padres, a su turno, introdujeron, bajo Josué, cuando entraron en la posesión de las naciones, que expulsó Dios delante de nuestros padres vhasta los días de David;46el cual halló gracia en los ojos de Dios, y pidió para sí el favor de procurar una whabitación para el Dios de Jacob.47Mas Salomón le edificó una casa.48Empero el Altísimo no habita en casas hechas de manos, así como dice el profeta:49«xEl cielo es mi trono, y la tierra yel estrado de mis pies: ¿qué manera de casa edificaréis para mí, dice el Señor; o cuál es el lugar de mi reposo?50¿No hizo mi mano todas estas cosas?»51¡Duros de cerviz e incircuncisos de corazón y de oídos! ¡Vosotros zresistís siempre al Espíritu Santo; como hicieron vuestros padres, así hacéis vosotros!52¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? ¡Y mataron a aquellos que anunciaban de antemano la venida del Justo, de quien ahora vosotros habéis venido a ser los entregadores y matadores;53vosotros que recibisteis la ley por ministración de ángeles, y no la habéis guardado!54Y al oír estas cosas, aafueron partidos en dos abhasta el corazón, y crujían contra él los dientes.55Empero él, estando lleno del Espíritu Santo, miraba fijamente en el cielo, y vió la gloria de Dios, y a Jesús, puesto en pie, a la diestra de Dios;56y dijo: He aquí, contemplo a los cielos abiertos, y al Hijo del hombre en pie, a la diestra de Dios.57Mas ellos, clamando a grandes voces, tapáronse los oídos, y arremetieron unánimes contra él;58y arrojándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos depositaron las ropas de ellos a los pies de un joven que se llamaba Saulo.59Y apedreaban a Esteban, el cual invocaba, diciendo: ¡Señor Jesús, recibe mi espíritu!60Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: ac¡Señor, no les imputes este pecado! Y cuando hubo dicho esto, addurmió.
- aComp. Neh. 9:17; Is. 12:2; Ro. 15:5, 13; 2 Co. 13:11; Fil. 4:9; 1 P. 5:10.
- bGn. 12:1.
- cGn. 15:13, 14.
- dGn. 17:9.
- eGn. 37:2; Mt. 27:18.
- fGn. 41:54.
- gGn. 42:1.
- hGn. 45:1.
- iGn. 46:1.
- jComp. Gn. 23:16-20; 33:19; 50:13; Jos. 24:32.
- kGn. 15:13, 16; Gá. 3:17.
- lEx. 2:11; He. 11:24, 25.
- mEx. 3:2.
- nEx. 3:6.
- oEx. 23:20; Nm. 20:16.
- pDt. 18:15, 18.
- qMt. 17:5.
- rGr. ekklesía.
- sEx. 23:20, 21; Gá. 3:19; He. 2:2.
- tEx. 32:1.
- uAm. 5:25-27.
- vCp. 13:19, 20; Dt. 7:22, 23.
- w=tabernáculo, o tienda. 1 R. 8:17; Sal. 132:5.
- xIs. 66:1, 2.
- yGr. la tarima.
- zComp. Gn. 6:3; Ef. 4:30; 5:18; 2 Ts. 5:19; 1 Ti. 4:14; 2 Ti. 1:6.
- aaCp. 5:33.
- ab=se partió de furia el corazón.
- acMt. 5:44; Lc. 23:34.
- ad1 Ts. 4:14.