Génesis
Versión Moderna 2025
43
1Mas el hambre era ainsoportable en la tierra.2Sucedió pues que cuando acabaron de comer el grano que habían traído de Egipto, su padre les dijo: Volved, compradnos un poco de alimento.3Entonces le respondió Judá, diciendo: Solemnemente nos protestó aquel hombre, diciendo: No veréis mi rostro, sin que venga vuestro hermano con vosotros.4Si es de tu agrado enviar a nuestro hermano con nosotros, descenderemos, y te compraremos alimentos;5mas si tú no quieres enviarle, no descenderemos; porque aquel hombre nos dijo: No veréis mi rostro, sin que venga vuestro hermano con vosotros.6A lo cual dijo Israel: ¿Por qué me hicisteis este mal, de decir al hombre que teníais todavía otro hermano?7Y le contestaron: Con mucha particularidad nos preguntó el hombre acerca de nosotros y de nuestra parentela, diciendo: ¿Vive todavía vuestro padre? ¿Tenéis otro hermano? Y le declaramos conforme a estas palabras: ¿De dónde habíamos de saber que iba a decir: Haced venir a vuestro hermano?8Entonces dijo Judá a su padre: Envía al mozo conmigo; así nos levantaremos e iremos, para que vivamos y no muramos, tanto nosotros como tú y nuestras familias.9Yo responderé de él; de mi mano le demandarás: si yo no te le volviere a traer, y le pusiere delante de ti, ¡blleve yo la culpa por siempre para contigo!10Que si no nos hubiéramos tardado, ya habríamos vuelto dos veces.11Les dijo entonces Israel su padre: Ya que ha de ser así, haced esto: Tomad de clo mejor del país en vuestras vasijas, y llevad a aquel hombre un presente: un poco de bálsamo, un poco de miel, de especias, de mirra, de nueces y almendras.12Y tomad doble cantidad de dinero en vuestra mano; también el dinero devuelto en la boca de vuestros costales volvedlo a llevar en vuestra mano; quizás fué un error.13Y tomad a vuestro hermano, y levantaos, volveos a aquel hombre;14¡y el Dios Todopoderoso os conceda misericordia delante de aquel hombre, para que os ddevuelva al otro hermano vuestro, y a Benjamín! ¡Y en cuanto a mí, si he de ser privado de mis hijos, privado seré!15Tomaron pues los hombres aquel presente; y doble cantidad de dinero tomaron en su mano, y a Benjamín; luego se levantaron y descendieron a Egipto, y se presentaron delante de José.16Y cuando vió José a Benjamín con ellos, dijo al mayordomo de su casa: Lleva esos hombres a casa, y degüella animales, y aderezadlos; porque estos hombres comerán conmigo al mediodía.17E hizo el hombre como le había mandado José; y los llevó a casa de José.18Y los hombres se sobrecogieron de temor cuando se vieron conducidos a casa de José; y decían: Por motivo del dinero que fué devuelto en nuestros costales la vez primera, somos traídos acá, para entrar en pleito con nosotros, y arrojarse sobre nosotros, y tomarnos como siervos, a nosotros y a nuestros asnos.19Acercáronse pues al mayordomo de la casa de José, y hablaron con él en la puerta de la casa,20diciendo: eÓyeme, señor mío. Nosotros descendimos por cierto la primera vez a comprar alimentos;21mas sucedió que cuando llegamos a la posada, abrimos nuestros costales, y he aquí el dinero de cada uno en la boca de su costal; nuestro dinero en su peso cabal; y lo hemos vuelto a traer en nuestra mano;22también otro dinero hemos traído en nuestra mano para comprar alimentos. No sabemos quién haya puesto nuestro dinero en nuestros costales.23Él entonces les respondió: ¡Paz a vosotros; no temáis! vuestro Dios y el Dios de vuestro padre os ha dado un tesoro escondido en vuestros costales; yo recibí vuestro dinero. Y sacóles a Simeón.24Entonces el hombre hizo entrar a los hombres en casa de José, y dióles agua, y se lavaron los pies; dió también pienso a sus asnos.25Y tuvieron listo el presente para cuando viniese José al mediodía; porque fsupieron que allí habían de comer pan.26Y cuando vino José a casa, le trajeron dentro de la casa el presente que habían traído consigo; y gpostráronse delante de él en tierra.27Y él les preguntó hpor su salud, y dijo: ¿Está bien vuestro padre, el anciano de quien me hablasteis? ¿vive todavía?28Y ellos respondieron: Está bien tu siervo nuestro padre, vive todavía; e inclinaron la cabeza y se postraron.29Él entonces alzó los ojos, y vió a Benjamín, hermano suyo, hijo de su madre, y dijo: ¿Es éste vuestro hermano menor de quien me hablasteis? Y dijo: ¡Dios te sea propicio, hijo mío!30Y dióse prisa José, porque se le encendían las entrañas a causa de su hermano; y buscó lugar donde llorar; y entró en su aposento, y lloró allí.31Luego lavóse el rostro y salió; y se contuvo, y dijo: Servid la comida.32Y sirviéronla, para él aparte, y para ellos aparte, y para los Egipcios que comían con él aparte; pues los Egipcios no pueden comer con los Hebreos; porque cosa iabominable es esta para los Egipcios.33Y se vieron sentados delante de él el mayor según su mayoría, y el menor según su minoría; y los hombres se miraban los unos a los otros con asombro.34jY tomó José delante de sí porciones para ellos; mas la porción de Benjamín excedía a las porciones de cualquiera de ellos en los cinco tantos. Y bebieron y alegráronse con él.