Ezequiel
Versión Moderna 2025
21
1Y tuve revelación de Jehová, que decía:2Hijo del hombre, pon tu rostro hacia Jerusalén, y adeja caer tu palabra contra los santuarios, y profetiza contra la tierra de Israel.3Y dirás a la tierra de Israel: Así dice Jehová: He aquí que estoy yo contra ti; y sacaré mi espada de su vaina, y bcortaré de ti al justo y al inicuo.4Y por cuanto yo corto de ti al justo y al inicuo, por tanto saldrá mi espada contra toda carne, desde el sur hasta el norte;5y conocerá toda carne que yo Jehová he sacado mi espada de la vaina; no tornará otra vez.6¡Tú pues, oh hijo del hombre, gime! con quebrantamiento de tus lomos, y con amargura gemirás a vista de ellos.7Y será que cuando te preguntaren: ¿Por qué gimes? contestarás: A causa de la nueva, porque viene; y desfallecerá todo corazón, y estarán flojas todas las manos, y decaerá todo espíritu, y todas las rodillas estarán débiles como el agua: he aquí que viene; y esto será hecho, dice Jehová el Señor.8Otra vez tuve revelación de Jehová, que decía:9Hijo del hombre, profetiza, y di: Así dice Jehová el Señor: Diles: c¡Una espada, una espada afilada y también acicalada!10Está afilada para hacer terrible degüello; está acicalada para brillar como relámpago: ¿debemos pues hacer festejos? ¡Al dcetro de mi hijo la espada lo desprecia como a cualquier otro árbol!11Pues Dios la dió a acicalar para asirla con la mano; esa espada ha sido afilada y ha sido acicalada, para darla en mano del matador.12¡Clama y aúlla, oh hijo del hombre, porque ella viene contra mi pueblo! ¡ella viene contra todos los príncipes de Israel! ¡entregados a la espada están juntamente con mi pueblo! date pues con tu mano golpes en el muslo.13Porque se hará eprueba de ella; y ¿qué no sucederá, cuando al cetro mismo desprecia? dice Jehová el Señor.14¡Tú pues, oh hijo del hombre, profetiza, y bate funa mano con otra! ¡y duplíquese, y triplíquese el furor de la espada homicida; la espada de los grandes que están traspasados, la cual los cerca gpor todos lados!15A fin de que desfallezca el corazón, y se multipliquen los caídos, he puesto junto a todas las puertas el fulgor de la espada. ¡Ah! ¡hecha está para relampaguear! ¡ha sido afilada para la matanza!16¡Reconcéntrate, oh espada! ¡da a la derecha! ¡prepárate! ¡da a la izquierda! ¡a dondequiera se dirige tu filo!17Y también yo batiré mis manos, una contra otra; y desahogaré mi indignación. Yo Jehová lo he dicho.18Tuve otra vez revelación de Jehová, que decía:19Tú también, oh hijo del hombre, desígnate dos caminos por donde pueda venir la espada del rey de Babilonia; ambos a dos saldrán de una misma tierra; y trazarás una mano para señalar; al principio del camino que conduce a la ciudad la trazarás.20Camino designarás por donde venga la espada a Rabbá de los hijos de Ammón, y otro que conduzca a Judá, contra Jerusalén la fortalecida.21Porque el rey de Babilonia se ha detenido donde se divide el camino en dos, al principio de los dos caminos, para usar de adivinación: sacude las flechas; pregunta a sus hídolos domésticos; inspecciona el hígado de las víctimas.22En su mano derecha está la adivinación que sale contra Jerusalén, para colocar los arietes, para abrir la boca incitando a la matanza, para alzar la voz con algazara, para colocar los arietes contra las puertas, para levantar terraplenes, para edificar torres.23iA los habitantes de ella, empero, esto les parecerá una adivinación mentirosa; es decir, a aquellos que les habían prestado juramento: mas él trae a memoria su jperfidia, para que sean prendidos en sus tretas.24Por tanto, así dice Jehová el Señor: Por lo mismo que habéis hecho que se traiga a memoria vuestra perfidia, en el descubrimiento de vuestras rebeliones, de modo que en todos vuestros hechos se ven vuestros pecados; por lo mismo pues que habéis venido en memoria, seréis cogidos con su mano.25Y tú, ¡oh kprofano e impío príncipe de Israel! cuyo día ha llegado ya, el tiempo len que la iniquidad acarrea la destrucción;26así dice Jehová el Señor: ¡Apártese la mitra sacerdotal, y quítese la diadema real! ésta no será más así: ¡elévese lo bajo y abátase lo alto!27Haré que haya trastorno, trastorno, trastorno: ni maquélla tampoco será más, dhasta que venga Aquel cuyo es el derecho, y a Él se lo daré.28Y tú, hijo del hombre, profetiza, diciendo: Así dice Jehová el Señor respecto de los hijos de Ammón, y respecto de su escarnio. Dirás pues: ¡La espada, la espada está desenvainada para el degüello! acicalada hasta más no poder, para relumbrar;29mientras tus profetas ven para ti visiones vanas, mientras adivinan para ti mentiras, para hacerte tender sobre los cuellos de los inicuos, pasados a cuchillo, cuyo día ha llegado, el tiempo en que la iniquidad acarrea la destrucción.30¡Vuélvase ya la espada a su vaina! En el lugar donde fuiste creado, en la tierra de ntu nacimiento, te juzgaré.31Y derramaré sobre ti mi indignación; y con el fuego de mi ira soplaré contra ti; y te entregaré en manos de hombres brutales, hábiles para matar.32Serás, oh Ammón, como combustible para el fuego; tu sangre estará en medio de tu misma tierra. ¡No habrá más memoria de ti! porque yo, Jehová, lo he dicho.