Ezequiel

Versión Moderna 2025

20

1Y aconteció que en el aaño séptimo, en el mes quinto, al décimo del mes, vinieron algunos de los ancianos de Israel para consultar a Jehová, y se sentaron delante de mí.2Entonces tuve revelación de Jehová, que decía:3Hijo del hombre, habla a los ancianos de Israel; y les dirás: Así dice Jehová el Señor: ¿Habéis venido para consultarme a mí? ¡Vivo yo! dice Jehová el Señor, ¡que no seré consultado por vosotros!4¿Tú los juzgarás, oh hijo del hombre? ¿tú los juzgarás? hazles conocer las abominaciones de sus padres;5y les dirás: Así dice Jehová el Señor: El día en que bescogí a Israel, y alcé mi mano jurando a la casa de Jacob, cuando me dí a conocer a ellos en la tierra de Egipto, y les alcé mi mano, diciendo: Yo soy Jehová vuestro Dios;6en ese mismo día les alcé mi mano, jurando csacarlos de la tierra de Egipto y conducirlos a tierra que tenía yo provista para ellos, tierra que mana leche y miel; la más hermosa era de todas las tierras.7Y les dije: ¡Desechad cada uno sus cosas detestables delante de sus ojos, y no os contaminéis con los ídolos de Egipto; pues yo soy Jehová, vuestro Dios!8Mas ellos dse rebelaron contra mí, y no quisieron escucharme; no desecharon cada uno sus cosas detestables delante de sus ojos, y no abandonaron los ídolos de Egipto; de modo que pensaba derramar mi indignación sobre ellos, para desahogar mi ira en ellos en medio de la tierra de Egipto.9Pero yo obré a causa de mi Nombre, para que no fuese profanado a la vista de las naciones en medio de quienes estaban; a vista de las cuales me hice conocer, sacándolos de la tierra de Egipto.10Los saqué pues de la tierra de Egipto, y los traje al desierto;

11donde les dí mis estatutos, y les hice conocer mis preceptos, epor los cuales vivirá el hombre que los hiciere.12Y díles también mis días del descanso, para que fuesen una señal entre mí y ellos, a fin de que supiesen que yo soy Jehová que los santifico.13Pero rebelóse contra mí la casa de Israel en el desierto; en mis estatutos no anduvieron, sino que despreciaron mis preceptos, en los cuales vivirá el hombre que los hiciere; y profanaron en gran manera mis días del descanso; de modo que pensaba derramar mi indignación sobre ellos en el desierto, para exterminarlos.14Pero obré a causa de mi Nombre, para que no fuese profanado a la vista de las naciones, ante cuyos ojos los había sacado.15También fles alcé mi mano en el desierto, jurando que no los traería a la tierra que les había dado, tierra que mana leche y miel (la más hermosa era de todas las tierras),16porque habían despreciado mis juicios, y no anduvieron en mis estatutos, y profanaron mis días del descanso; pues que su corazón andaba tras de sus ídolos.17Sin embargo los perdonó mi ojo, para que no fuesen destruídos; por lo cual no los exterminé en el desierto.18Entonces dije a sus hijos en el desierto: No andéis vosotros en los estatutos de vuestros padres, ni guardéis gsus preceptos, ni os contaminéis con sus ídolos:

19yo soy Jehová vuestro Dios; andad en mis estatutos, y hguardad mis preceptos y hacedlos;20y sanctificad mis días del descanso; los cuales serán una señal entre mí y vosotros, para que sepáis que yo soy Jehová vuestro Dios.21Mas los hijos también se rebelaron contra mí; no anduvieron en mis estatutos, ni guardaron mis preceptos para hacerlos; en los cuales vivirá el hombre que los hiciere; y profanaron mis días del descanso; de modo que pensaba derramar mi indignación sobre ellos, para desahogar mi ira en ellos, en el desierto.22Pero iaparté mi mano, obrando a causa de mi Nombre, para que no fuese profanado a la vista de las naciones delante de cuyos ojos los había yo sacado.23También les alcé mi mano en el desierto, jurando que los esparciría entre las naciones, y que los dispersaría entre las tierras;24por lo mismo que no cumplieron con mis preceptos, sino que despreciaron mis estatutos, y profanaron mis días del descanso; pues que sus ojos iban tras los ídolos de sus padres.25Y además, jles dí estatutos que no eran buenos, y preceptos en los cuales no podrían vivir.26Asimismo los contaminé en sus mismos dones, cuando khacían pasar lpor el fuego a todos los primer nacidos, para que yo los desolase; a fin de que conociesen que yo soy Jehová.27Por tanto, habla a la casa de Israel, oh hijo del hombre, y diles: Así dice Jehová el Señor: En esto también vuestros padres me han deshonrado, portándose deslealmente para conmigo.

28Pues yo los traje a la tierra que había jurado darles; mas cuando pusieron los ojos en todo collado alto, y en todo árbol frondoso, ofrecieron allí sus sacrificios, y presentaron allí su ofrenda para provocarme a ira, y pusieron allí sus olores gratos, y derramaron allí sus libaciones.29Entonces les dije: ¿Qué cosa es el alto adonde vosotros os llegáis? Y ha sido llamado el Alto hasta el día de hoy.30Por tanto di a la casa de Israel: Así dice Jehová el Señor: ¿Conque vosotros os contamináis en el camino de vuestros padres, y seguís fornicando tras sus cosas detestables?

31Y en la ofrenda de vuestros dones, en hacer pasar a vuestros hijos por el fuego, os habéis contaminado con todos vuestros ídolos hasta este día; ¿y mhe de ser yo consultado por vosotros, oh casa de Israel? ¡Vivo yo! dice Jehová el Señor, que no seré consultado por vosotros.32No sucederá empero de ninguna manera nel pensamiento que surge en vuestra mente, cuando decís: oNosotros seremos como las otras naciones, como las demás familias de las tierras, psirviendo a palo y a piedra.33¡Vivo yo! dice Jehová el Señor, que con mano fuerte, y con brazo extendido, y con indignación derramada, qyo mismo reinaré sobre vosotros.34Pues yo os sacaré de entre los pueblos, y os congregaré de entre las tierras, en donde habéis sido dispersados, con mano fuerte, y con brazo extendido, y con indignación derramada;35y os traeré al rdesierto de los pueblos, y os juzgaré allí cara a cara.36Conforme entré en juicio con vuestros padres en el desierto de la tierra de Egipto, así entraré en juicio con vosotros, dice Jehová el Señor.37Y os haré pasar debajo sde la vara, y os haré entrar en los vínculos del pacto.38Y recogeré de entre vosotros los rebeldes, los que se rebelan contra mí: los sacaré de la tierra de su peregrinación, mas no entrarán en la tierra de Israel; y conoceréis que yo soy Jehová.39Mas en cuanto a vosotros, oh casa de Israel, así dice Jehová el Señor: ¡Id, servid cada uno a sus ídolos, y en lo venidero también, si no queréis obedecerme a mí: pero no contaminéis más mi santo nombre con vuestros dones y con vuestros ídolos!

40Porque en mi santo monte, en el monte texcelso de Israel, dice Jehová el Señor, allí me servirá toda la casa de Israel, todos ellos juntos en la tierra; allí os aceptaré, y allí demandaré vuestras ofrendas alzadas, y las más excelentes de vuestras oblaciones, y todas vuestras cosas santas.41uComo olor grato os aceptaré, cuando os haya sacado de entre las naciones, y os haya congregado de entre las tierras, en donde habéis sido dispersados: y seré santificado en vosotros a la vista de las naciones.42Y conoceréis que yo soy Jehová, cuando os haya traído al suelo de Israel, a la tierra que alcé mi mano, jurando que la daría a vuestros padres.43Y vos acordaréis allí de todos vuestros caminos, y de todas vuestras obras con las que os habéis contaminado; y os aborreceréis a vosotros mismos, a causa de todas las maldades que habéis cometido.44Y conoceréis que yo soy Jehová, cuando haya acabado de obrar con vosotros a causa de mi Nombre; no conforme a vuestros caminos malos, ni conforme a vuestras obras corrompidas, oh casa de Israel, dice Jehová el Señor.45Otra vez tuve revelación de Jehová, que decía:46Hijo del hombre, pon tu rostro hacia el sur, y deja caer tu palabra hacia el austro, y profetiza contra wel bosque del Neguev.47Y dirás al bosque del Neguev: ¡Oye el oráculo de Jehová! Así dice Jehová el Señor: He aquí que voy a encender en ti un fuego, que devorará en ti todo árbol verde y todo árbol seco: no se apagará la llama del incendio; y serán quemados en ella todos los rostros, desde el sur hasta el norte.48Y verá toda carne que yo Jehová lo he encendido; no se apagará.49Entonces yo dije: ¡Ah Señor Jehová! ellos dicen de mí: Él no habla sino parábolas.
  • aCp. 1:2; 40:1.
  • bEx. 6:7; Dt. 7:6.
  • cEx. 3:8, 17.
  • dIs. 1:2.
  • eLv. 18:5; Neh. 9:29; Lc. 10:28.
  • fNm. 14:28; Sal. 95:11; 106:26.
  • gCps. 5:7; 11:12, 13.
  • hDt. 5:32.
  • iSal. 78:38.
  • jVer. 39; Sal. 81:12, 13; Ro. 1:24; 2 Ts. 2:11.
  • kEx. 13:12.
  • lVer. 31.
  • mVer. 3.
  • nDt. 31:21.
  • o1 S. 8:5-20.
  • pDt. 4:28.
  • q1 S. 8:7; Comp. Lc. 19:14.
  • rCp. 36:19; Est. 3:8; Is. 11:12; Os. 2:14; Jn. 7:35.
  • sLv. 27:32; Jer. 33:13.
  • tCp. 40:2.
  • uRo. 15:16.
  • vCp. 36:31.
  • wIs. 29:1.