Ezequiel
Versión Moderna 2025
10
1Entonces miré, y he aquí que en ala expansión que estaba sobre las cabezas de los querubines, fué vista por encima de ellos una como piedra de zafiro, como si fuese la apariencia de la semejanza de un trono.2Y aquel que estaba sentado en él habló al varón vestido de lino blanco, diciendo: Entra en medio de las ruedas, por debajo del querubín, y llena tus manos de ascuas de fuego de en medio de blos querubines, y cespárcelas sobre la ciudad. Y él entró delante de mi vista.3Y estaban los querubines de pie a la derecha de la Casa, cuando entró aquel varón; y la nube llenaba el atrio interior.4Entonces la gloria de Jehová se elevó de encima del querubín, y se paró encima del umbral de la Casa; y llenóse la Casa de la nube, y el atrio fué lleno del resplandor de la gloria de Jehová.5Y el ruido de las alas de los querubines se oía hasta el atrio de afuera, como dla voz del Dios Todopoderoso, cuando él habla.6Y fué así, cuando mandó al varón vestido de lino blanco, diciendo: Toma fuego de adentro de las ruedas, de en medio de los querubines, que él entró, y se quedó en pie junto a una de las ruedas.7Entonces extendió el querubín su mano de en medio de los querubines, al fuego que estaba en medio de los querubines, y tomó de él, y lo puso en las manos del que estaba vestido de lino blanco; el cual lo tomó, y salió.8Y se vió en los querubines la forma de la mano de un hombre, por debajo de sus alas.9Y miré, y he aquí que había cuatro ruedas junto a los querubines, una rueda junto a un querubín, y otra rueda junto a otro querubín; y la apariencia de las ruedas era como el resplandor de una piedra de crisólito.10Y en cuanto a su apariencia, las cuatro tenían una misma semejanza; como si euna rueda estuviese atravesada en medio de otra rueda.11Cuando iban, caminaban sobre sus fcuatro lados indistintamente; no mudaban de frente cuando caminaban, sino que andaban hacia la parte adonde miraba la cabeza de cada cual, siguiendo tras de ella: no mudaban de frente cuando caminaban.12Y todo su cuerpo, y sus espaldas, y sus manos, y sus alas, y las ruedas, llenos estaban de ojos por todos lados, es decir, las ruedas que tenían los cuatro querubines.13En cuanto a las ruedas, oyéndolo yo, fueron llamadas: gTorbellino.14Y cada uno de los seres vivientes tenía cuatro caras: la primera cara, hcara de querubín, y la segunda cara, cara de hombre, y a tercera cara, de león, y la cuarta cara, de águila.15Luego se remontaron los querubines. Éste fué el ser viviente que yo había visto junto al río Kebar.16Y al caminar los querubines, caminaban las ruedas junto a ellos; y al alzar los querubines sus alas para remontarse sobre la tierra, las ruedas también no se apartaban de junto a ellos.17Al detenerse aquéllos, éstas se detenían; y al remontarse aquéllos, éstas se remontaban juntamente con ellos; porque el espíritu de los seres vivientes estaba en ellas.18Entonces se elevó la gloria de Jehová de encima del umbral de la Casa, y se puso encima de los querubines.19Luego los querubines alzaron sus alas, y se remontaron de sobre la tierra delante de mi vista, cuando salieron, y las ruedas de consuno con ellos: y esta como icarroza se detuvo a la entrada de la puerta oriental de la Casa de Jehová; y la gloria del Dios de Israel estaba por encima, sobre ellos.20Éste fué jel ser viviente que yo había visto debajo del Dios de Israel junto al río Kebar: y yo conocía que eran querubines.21Todos ellos tenían cuatro caras cada uno, y cuatro alas tenían cada uno; y había la semejanza de manos de un hombre por debajo de sus alas.22Y en cuanto a la semejanza de sus caras, eran las mismas caras que yo había visto junto al río Kebar; y lo mismo sus apariencias y ellos mismos. Todos ellos caminaban en derechura de sus cuatro caras.