Esdras

Versión Moderna 2025

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1Entonces profetizaron aAggeo profeta y Zacarías hijo de Iddo (ambos a dos profetas), a los Judíos que había en Judá y Jerusalén, en el nombre del Dios de Israel.2Entonces se levantaron Zorobabel hijo de Sealtiel y Jesúa hijo de Josadac, y comenzaron a edificar la Casa de Dios, que está en Jerusalén; y con ellos estaban los profetas de Dios que les ayudaban.3En aquel mismo tiempo vino a ellos Tatnai, bgobernador de la parte acá del río, y Setar-boznai y sus compañeros, y les dijeron así: ¿Quién os ha dado orden para edificar esta Casa, y para acabar de hacer este muro?4Entonces les respondimos del mismo modo. ¿Cuáles, volvieron ellos a preguntar, son los nombres de los hombres que hacen esta obra?5Pero cel ojo de su Dios estaba fijo sobre los ancianos de los Judíos; de manera que no les hicieron desistir hasta tanto que la causa viniese ante Darío, y se diese entonces contestación por carta sobre esto.6Copia de la carta que Tatnai gobernador de más acá del río, y Setar-boznai y sus compañeros, los Afarsaquitas que están más acá del río, enviaron al rey Darío:

7le enviaron carta pues, y fué escrito así en ella: ¡Al rey Darío, toda suerte de prosperidad!8Sea notorio al rey que fuimos a la provincia de Judá, a la Casa del gran Dios; la cual se está edificando con piedras pesadas, y se van poniendo las vigas en las paredes; y esta obra se hace con diligencia, y va prosperando en las manos de ellos.9Entonces preguntamos a aquellos ancianos, diciéndoles así: ¿Quién os ha dado orden para edificar esta Casa, y para acabar de hacer este muro?10Les demandamos también los nombres de ellos, para hacértelos saber, escribiéndote los nombres de las personas que los dirigen.11Y de esta manera nos volvieron a dar respuesta, diciendo: Nosotros somos los siervos del Dios del cielo y de la tierra; y reedificamos la Casa que fué edificada estos muchos años antes de ahora, la cual un gran rey de Israel edificó y acabó.12Sin embargo, por cuanto nuestros padres provocaron a ira al Dios del cielo, él los entregó en manos de Nabucodonosor caldeo, rey de Babilonia, el cual destruyó esta Casa, y deportó al pueblo a Babilonia.13No obstante, en el año primero de Ciro rey de Babilonia, el rey Ciro dió orden para reedificar esta Casa de Dios.14También los vasos de oro y de plata de la Casa de Dios que Nabucodonosor sacó del Templo que había en Jerusalén, y los hizo llevar al templo suyo que estaba en Babilonia, los hizo sacar el rey Ciro del templo que está en Babilonia, y fueron entregados a uno llamado Sesbasar, a quien él había puesto por gobernador,15diciéndole: Toma estos vasos, véte, llévalos al Templo que está en Jerusalén; y sea reedificada la Casa de Dios en su lugar.16Entonces vino este mismo Sesbasar, y echó los cimientos de la Casa de Dios que está en Jerusalén; y desde entonces hasta ahora se está edificando, y aún no está acabada.17Ahora pues, si parece bien al rey, hágase pesquisa en la casa de los tesoros del rey, que está allá en Babilonia, si es cierto que por el rey Ciro fué dada orden para edificar esta Casa de Dios en Jerusalén; y remítanos el rey su voluntad acerca de esto.
  • aAgg. 1:1; Zac. 1:1.
  • b=en arameo bajá o pajáh.
  • cSal. 33:18.