Esdras
Versión Moderna 2025
4
1Oyeron entonces los adversarios de Judá y Benjamín que los hijos de la cautividad estaban reedificando el Templo para Jehová, el Dios de Israel.2Y se llegaron a Zorobabel y a las cabezas de las casas paternas, y les decían: Dejad que nosotros edifiquemos con vosotros; pues lo mismo que vosotros, nosotros buscamos a vuestro Dios; y a él ofrecemos sacrificios desde los días de aEsar-hadón rey de Asiria, que nos trajo acá.3Pero Zorobabel y Jesúa y las demás cabezas de las casas paternas de Israel les respondieron: bNada tenéis vosotros que ver con nosotros en el asunto de edificar Casa para el Dios nuestro; sino que nosotros solos la edificaremos para Jehová, el Dios de Israel; como nos lo tiene mandado el rey Ciro rey de Persia.4Por lo cual el pueblo de la tierra debilitaba las manos del pueblo de Judá y los aterraba, para que dejasen de edificar:5tomaron también a sueldo contra ellos consejeros del rey, para frustrar su designio, todos los días de Ciro rey de Persia, y hasta el reinado de Darío rey de Persia.6Y en el reinado de Asuero, al principio de su reinado, escribieron carta de acusación contra los habitantes de Judá y Jerusalén.7Asimismo en días de Artajerjes escribieron Bislam, Mitrídates, Tabeel y los demás de sus compañeros, a Artajerjes rey de Persia, y la escritura de la carta fué escrita en letra csiriaca, y su contenido en lengua siriaca.8Rehum canciller y Simsai secretario escribieron carta contra Jerusalén al rey Artajerjes, que decía así:9En tal fecha, Rehum canciller, y Simsai secretario, y los demás de sus compañeros, los Dineos, y los Afarsaquitas, los Tarpelitas, los dPersas, los Arquevitas, los Babilonios, los Susanquitas, los Dehaítas, los Elamitas,10y los demás pueblos que el grande y noble Asnapar transportó y colocó en las ciudades de Samaria, y los otros que están más acá del río Eufrates, etc.11Esta es copia de la carta que le enviaron: Al rey Artajerjes: Tus siervos de más acá del río, etc.12Sea notorio al rey que los Judíos que han subido de ti a nosotros, han entrado en Jerusalén, y están edificando aquella ciudad rebelde y mala, y van ya acabando los muros ey juntando los cimientos.13Ahora pues, sea notorio al rey, que si fuere reedificada esta ciudad, y sus muros acabados, ellos no pagarán más tributo, ni alcabala, ni peaje; y al fin esto redundará en perjuicio de los reyes.14Ahora por cuanto nosotros comemos la sal del palacio, y no conviene que miremos callados la deshonra del rey, por tanto hemos enviado para certificar esto al rey,15a fin de que se haga pesquisa en el libro de los anales de tus padres: fy hallarás en el libro de los anales de tus padres, y así conocerás que ésta es una ciudad rebelde, y perjudicial a los reyes y a las provincias; y que han fraguado rebeliones en medio de ella de tiempos muy antiguos; por cuyo motivo fué destruída esta ciudad.16Certificamos pues al rey que si esta ciudad fuere reedificada y sus muros acabados, resultará que no quedará para ti porción alguna más acá del río.17Entonces el rey envió esta respuesta: A Rehum canciller, y a Simsai secretario, y a los demás de sus compañeros que habitan en Samaria, y en los otros lugares más allá del río: Paz, etc.18La carta que nos enviasteis ha sido claramente leída delante de mí;19y por mí fué dada orden, y buscaron, y han hallado que esa ciudad de tiempos antiguos levantaba insurrección contra los reyes; y que se tramaba rebelión y sedición en ella.20También que ha habido reyes poderosos en Jerusalén, que han tenido señorío sobre todo lo que hay más allá del río; y que tributo, alcabala y peaje se les daba a ellos.21Ahora pues dad orden que desistan aquellos hombres, y que esta ciudad no se edifique hasta que por mí sea dada orden a tal efecto.22Y tened cuidado que no seáis negligentes en esto; ¿pues por qué ha de crecer el daño en perjuicio de los reyes?23Entonces luego que la copia de la carta del rey Artajerjes fué leída delante de Rehum, y de Simsai secretario y sus compañeros, fueron aprisa a Jerusalén, contra los Judíos, y los hicieron desistir a fuerza y poder.24Con lo cual cesó la obra de la Casa de Dios, que está en Jerusalén; y quedó suspendida hasta el año segundo del reinado de Darío rey de Persia.