Eclesiastés

Versión Moderna 2025

9

1Sin embargo, apliqué mi corazón a todo esto, es decir, a escudriñar todo esto: que los justos y los sabios y sus obras están en la mano de Dios; pero que el proceder de éste indique amor u odio, no podrán saberlo los hombres: así el bien como el mal, todo está delante de ellos.2aTodo les sucede a ellos lo mismo que a todos. Un mismo acontecimiento espera a los justos y a los inicuos, a los buenos y a los puros y a los impuros; también al que sacrifica y al que no ofrece sacrificio; tanto al bueno como al pecador; y al que jura profanamente lo mismo que a aquel que teme el juramento.3Esto es un grave mal entre todo lo que acaece debajo del sol, que un mismo acontecimiento suceda a todos; y además, el corazón de los hijos de los hombres está lleno de maldad, y la locura está en su corazón durante toda su vida, y después de esto se van a los muertos.4Mas para aquel que está unido a todos los vivientes, aún hay esperanza; pues más vale perro vivo que león muerto.5Porque los vivos saben que han de morir; bpero los muertos nada saben ya, ni tienen aquí más galardón; porque ya se ha echado cal olvido la memoria de ellos.6También su amor, así como su odio y su envidia, ya ha mucho que perecieron, ni vuelven ellos a tener parte jamás en nada de lo que sucede debajo del sol.7dVéte pues; come tu pan con regocijo, y bebe tu vino con alegre corazón: puesto que ya ha mucho que Dios se complace en tus obras.

8Sean tus ropas en todo tiempo blancas, y nunca falte el ungüento sobre tu cabeza.9Goza ede la vida con tu mujer, a quien amas, todos los días de tu vida de vanidad que Dios te ha dado debajo del sol; sí, todos tus días de vanidad: porque esto es tu porción en esta vida, y en tu trabajo en que te afanas debajo del sol.10Todo cuanto hallare para hacer tu mano, hazlo según tus fuerzas; porque no hay obra, ni empresa, ni ciencia, ni sabiduría en el fsepulcro adonde vas.11gVolvíme, y observé que debajo del sol la carrera no es de los ligeros, ni la batalla de los fuertes; ni tampoco de los sabios el pan, ni de los entendidos las riquezas, ni de los inteligentes el favor; sino que el tiempo y la casualidad les tocan a todos ellos.

12Porque el hombre ni aún sabe cuál será hsu tiempo; sino que como son cogidos los peces en la destruidora red, y como los pájaros son prendidos en el lazo, así también los hijos de los hombres ison enredados en la calamidad en un tiempo malo, cuando les sobreviene de repente.13También este aspecto de la sabiduría he visto debajo del sol, y me pareció cosa notable:

14Había juna pequeña ciudad, y los hombres dentro de ella eran pocos; y vino contra ella un gran rey, y le puso cerco, y edificó contra ella grandes torres.15Y fué hallado dentro de ella un hombre pobre pero sabio, el cual con su sabiduría libró la ciudad; pero no hubo quien se acordase de aquel hombre pobre.16Dije entonces yo: k¡La sabiduría vale más que la fuerza! ¡y sin embargo la sabiduría de laquel pobre es despreciada, y sus palabras no son escuchadas!17Las palabras de los sabios, dichas sosegadamente, se oyen mejor que la gritería de aquel que es príncipe entre los insensatos.18Más vale la sabiduría que las armas de guerra; pero mun solo pecador destruye mucho bien.
  • aJob 21:7; Sal. 73:3; Mal. 3:15.
  • bJob 14:21; Is. 63:16.
  • cJob 7:8-10; Is. 26:14.
  • dComp. Cp. 2:1-11.
  • eCp. 2:1; Pr. 5:18.
  • fHeb. Sheol. Sal. 49:14; Job 24:19.
  • gJer. 9:23; Am. 2:14, 15.
  • hCp. 3:1; 8:7.
  • iPr. 29:6; Lc. 12:20; 17:26; 1 Ts. 5:3.
  • jComp. 2 S. 20:16-22.
  • kPr. 21:22; 24:5.
  • lMr. 6:2, 3.
  • mJos. 7:1, 11-12.