Eclesiastés

Versión Moderna 2025

10

1«Las moscas muertas hacen que hieda y se corrompa el ungüento del perfumista; así también una pequeña insensatez, al que es estimado como sabio y honorable.2aEl corazón del sabio está a su mano derecha; pero el corazón del insensato está a su izquierda.3Así también mientras anda el insensato por el camino, le falta entendimiento; y él mismo bdice a todos que es un insensato.4Si la ira del príncipe se levantare contra ti, no dejes tu lugar; cporque la mansedumbre calma la irritación de grandes ofensas.5Hay un mal que he visto debajo del sol, como yerro que procede del príncipe:6a saber, dla insensatez colocada en alta dignidad, mientras que los ricos se sientan en lugar humilde.7He visto a siervos eandar a caballo como príncipes, y a príncipes andar sobre la tierra, como siervos.8fQuien cava hoyo, caerá en él; y al que aportilla vallado, una culebra le morderá.9El que remueve piedras será dañado con ellas, y el que raja leña peligrará en ello.10Si el hierro estuviere embotado, y el dueño no amolare el filo, entonces habrá que emplear más fuerza; pero la sabiduría es provechosa para dirigir.11gSi la serpiente muerde antes que esté encantada, el encantador ningún provecho tiene de su arte.12hLas palabras de la boca del sabio son llenas de gracia; pero los labios del insensato a él mismo le tragarán.13El comienzo de las palabras de su boca es la insensatez; y el final de su habla es la locura perniciosa.14El insensato imultiplica las palabras jactanciosas, no sabe nadie lo que ha de ser; y lo que será después de él, ¿quién se lo anunciará?15Los esfuerzos desatinados del insensato le cansan; porque ni siquiera sabe ir a la ciudad.16j¡Ay de ti, oh tierra, cuando tu rey es un niño, y tus príncipes hacen comidas por la mañana!17¡Dichosa eres, oh tierra, cuando tu rey es hijo de nobles, y ktus príncipes comen a debido tiempo; para reponer sus fuerzas, y no para hacer festín!18A causa de la pereza se hunde el techo; y por la flojedad de las manos se llueve la casa.19El banquete se hace para diversión, y lel vino alegra la vida; mas el dinero sirve para todo.20Ni siquiera en tu pensamiento maldigas al rey, ni en tu cámara de dormir mmaldigas al rico; porque algún pájaro del cielo llevará la voz, y alguna avecilla divulgará la noticia.»
  • a=el juicio. Comp. Cp. 2:14; Sal. 14:1; Is. 3:10, 11.
  • bPr. 13:16; 18:2.
  • cJue. 8:3; 1 S. 25:24; Pr. 25:15.
  • dEst. 3:1.
  • ePr. 19:10; 30:22.
  • fSal. 7:15; Pr. 26:27.
  • gSal. 58:4, 5; Jer. 8:17.
  • hPr. 10:14, 32; 12:13; 18:7.
  • iStg. 4:13; Pr. 15:2, 3.
  • jIs. 3:4-5, 12; 5:11.
  • kPr. 31:4.
  • lSal. 104:15.
  • mEx. 22:28; Hch. 23:5.