Eclesiastés

Versión Moderna 2025

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1Dije conmigo mismo: ¡Ven pues, yo te probaré con la vida alegre! a¡goza pues del placer! ¡Mas he aquí que esto también era vanidad!2De la risa dije que era locura; y de la vida alegre: ¿Qué hace ésta?3Reflexioné en mi corazón cómo había de regalar con vino mi carne (guiando mi corazón con sabiduría), y cómo había de echar mano de la insensatez, hasta ver en lo que sería bueno que los hijos de los hombres se ocupasen debajo del sol, el corto número de los días de su vida.4Híceme pues obras grandes; me edifiqué casas; planté para mí viñas;5hice para mí jardines y bvergeles, en los cuales planté árboles frutales de toda especie;6hice para mí estanques de agua, para que con ella se regase el bosque donde se cultivaban árboles;7compré siervos y siervas, y tuve siervos nacidos en casa; también tuve posesiones de ganado mayor y menor, más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén;8asimismo camontoné para mí plata y oro, y el tesoro especial de los reyes y de las provincias; me proveí de cantores y de cantoras, y de las delicias de los hijos de los hombres; dmujeres no pocas.9De manera que me engrandecí, y aumenté mi gloria más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; también mi sabiduría permanecía conmigo.10Y nunca negué a mis ojos cosa alguna de cuantas deseaban; no privé a mi corazón de ningún género de placeres, porque mí corazón se alegraba en todas mis labores; y ésta fué la porción que tuve de todo mi trabajo.11Luego fijé la vista en todas las obras que habían hecho mis manos, y en todos los trabajos que yo me había afanado por efectuar; ¡y he aquí que el todo era evanidad y correr tras el viento; y no había provecho en nada debajo del sol!12En seguida volví la vista para observar la sabiduría y la locura y la insensatez: pues ¿qué podrá hacer el hombre que venga tras el rey? Nada sino lo que ya ha mucho que ha sido hecho.

13Y eché de ver que tanto se aventaja la sabiduría a la insensatez, cuanto la luz se aventaja a las tinieblas.14El sabio tiene los ojos en su cabeza; pero el insensato anda en tinieblas: y con todo advertí que fun mismo suceso les acontece a todos ellos.15Dije entonces en mi corazón: Conforme sucede al insensato, así también a mí me va a suceder; ¿para qué pues me he hecho más sabio que los demás? Luego dije en mi corazón: ¡Esto también es vanidad!16Porque del sabio, lo mismo que del insensato, no habrá memoria para siempre; puesto que en los días venideros ya hará mucho que todo habrá sido olvidado. ¿Y gcómo sucede que muere el sabio? Así como el insensato.17Por lo cual yo aborrecí la vida; porque me causaba fastidio la obra que se hace debajo del sol: ¡porque el todo es vanidad y correr tras el viento!18Asimismo aborrecí todo mi trabajo en que me había afanado debajo del sol; el cual tendré que hdejar a alguno que vendrá después de mí.

19¿Y iquién sabe si será un sabio o un insensato? y sin embargo, él será señor de todo mi trabajo en que yo me he afanado, y en que he mostrado mi sabiduría debajo del sol. ¡Esto también es vanidad!20Volvíme pues para hacer desesperar mi corazón, respecto de todas mis labores en que me he afanado debajo del sol.21Porque hay hombre que se ha afanado con sabiduría y con ciencia y con buen éxito; y sin embargo a un hombre que no ha trabajado en ello lo tiene que dejar como porción suya. ¡Esto también es vanidad y un mal muy grave!22Pues ¿qué tiene jel género humano de todo su afán, y de todos los esfuerzos de su corazón, en que se ha afanado debajo del sol?23Porque todos sus días son dolores, y su trabajo es enfado; y aún de noche kno reposa su corazón. ¡Esto también es vanidad!24lNo hay pues para el hombre cosa mejor que comer y beber, y hacer que su alma disfrute del bien en su trabajo. Pero esto también he visto que viene de la mano de Dios.

25(Pues ¿quién puede comer, ni quién puede gozarse más que yo?)26Porque al hombre: que es bueno delante de él, Dios le da sabiduría y ciencia y gozo; mas al pecador le ha dado el trabajo pesado de recoger y amontonar, para darlo al que sea bueno delante de Dios. ¡Esto también es vanidad y correr tras el viento!
  • aLc. 12:19.
  • bHeb. paraísos. Cnt. 4:13.
  • c1 R. 9:28; 10:10.
  • d1 R. 11:3.
  • eCp. 1:14.
  • fCp. 3:19; 8:2; Pr. 17:24.
  • gRo. 5:12; Hab. 1:13, 14.
  • hSal. 49:10; 39:6.
  • i1 R. 12:1-16.
  • jHeb. (el) Adán. Cp. 1:3; Gn. 5:2.
  • kHeb. no se acuesta. Job 5:7; 14:1.
  • lCp. 3:12; 8:15.