Apocalipsis

Versión Moderna 2025

6

1Y ví cuando el Cordero abrió el aprimero de los siete sellos; y oí al primero de los cuatro seres vivientes, que decía, como con voz de trueno: ¡Ven!2Y miré, y he aquí bun caballo blanco; y aquel que estaba sentado sobre él tenía cun arco, y le fué dada una corona; y salió venciendo, y para vencer.3Y cuando abrió el segundo sello, oí al segundo ser viviente, que decía: ¡Ven!

4Y dsalió otro caballo, rojo: y al que estaba sentado sobre éste, le fué dado quitar de la tierra la paz, y hacer que se maten unos a otros; y le fué dada una grande espada.5Y cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente, que decía: ¡Ven! Y miré, y he aquí un caballo negro; y aquel que estaba sentado sobre él tenía una balanza en su mano.

6Y oí una voz en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; y: No dañes el aceite ni el vino.7Y cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: ¡Ven!

8Y miré, y he aquí un caballo pálido, y aquel que estaba sentado sobre él se llamaba la Muerte; y eel mundo de los muertos seguía en pos de él. Y a éstos les fué dada autoridad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar a espada, y con hambre, y con fpeste, y por medio de las fieras de la tierra.9Y cuando abrió el quinto sello, ví debajo gdel altar hlas almas de los que habían sido muertos ia causa de la palabra de Dios, y a causa del jtestimonio que mantenían:

10y clamaban a gran voz: ¿Hasta cuándo, oh kSoberano fiel y verdadero, no juzgas y ltomas venganza de nuestra sangre, en los que habitan sobre la tierra?11Y les fué dada, a cada uno de ellos, una ropa blanca; y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completasen el número de sus consiervos y de sus hermanos, mque habrían de ser muertos, así como ellos.12Y ví cuando abrió el sexto sello; y sucedió un gran terremoto, y el sol se puso negro como un saco de cilicio, y la luna se volvió toda roja como sangre,

13y las estrellas del cielo cayeron a la tierra, de la manera que una higuera echa sus higos, no maduros aún, cuando es sacudida de un gran viento.14Y el cielo fué removido como nun libro cuando es arrollado; y cada monte e isla fueron traspasados de sus lugares.15Y los reyes de la tierra, y los príncipes, y los otribunos, y los ricos, y los poderosos, y todo esclavo y todo libre, pescondiéronse en las cuevas, y entre las peñas de las montañas;16y dijeron a las montañas y a las peñas: qCaed sobre nosotros, y encubridnos de la vista de Aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero;17porque ha venido ya el día grande de su ira, y ¿quién rpodrá estar en pie?
  • aGr. uno.
  • bZac. 6:3.
  • cComp. Cp. 4:3; 10:1; Gn. 9:13; 49:24; Job 29:20.
  • dComp. Ez. 14:21.
  • eGr. el Hades; Cp. 1:18.
  • fGr. muerte.
  • gCp. 8:3; 9:13; 14:18.
  • hCp. 20:4.
  • iCp. 1:9.
  • j2 Ti. 1:8.
  • k=Amo, o Señor. Comp. Hch. 4:24; Lc. 2:29.
  • lGn. 4:10; Dt. 32:43.
  • mCp. 17:6; 19:2; Comp. Cp. 11:18; He. 10:23.
  • nCp. 5:1.
  • o=capitanes de mil hombres.
  • pIs. 2:10, 19, 21.
  • qOs. 10:8; Lc. 23:30; Comp. Sal. 139:7-13.
  • rSal. 1:5.