2 Reyes

Versión Moderna 2025

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1Y Joram hijo de Acab comenzó a reinar sobre Israel, en Samaria, en el año diez y ocho de Josafat rey de Judá; y reinó doce años.2E hizo lo que era malo a los ojos de Jehová; mas no como su padre y su madre: porque quitó las estatuas de Baal que había hecho su padre;3bien que se adhirió a los pecados de Jeroboam hijo de Nabat que hizo pecar a Israel: nunca se apartó de ellos.4Y Mesa, rey de Moab, era ganadero, y pagaba de tributo al rey de Israel cien mil corderos, y acien mil carneros, con la lana;

5pero sucedió que, muerto Acab, rebelóse el rey de Moab contra el rey de Israel.6Y el rey Joram salió de Samaria en aquel tiempo y pasó revista a todo Israel.7Y partiendo, envió a decir a Josafat rey de Judá: El rey de Moab se ha rebelado contra mí; ¿subirás tú conmigo a la guerra contra Moab? Y respondió: Sí, subiré; blo mismo soy yo que tú, lo mismo mi pueblo que tu pueblo, lo mismo mis caballos que tus caballos.8Y preguntó: ¿Por cuál camino subiremos? Y contestó Joram: Por el camino del desierto de Edom.9Partieron pues el rey de Israel y el rey de Judá, juntamente con el rey de Edom; y dieron una vuelta, jornada de siete días; y no había agua para el ejército y para las bestias que iban con ellos.10Entonces dijo el rey de Israel: ¡Ay de nosotros! porque Jehová ha convocado a estos tres reyes para entregarlos en mano de Moab.11Entonces preguntó Josafat: ¿No habrá aquí algún profeta de Jehová, por medio de quien podamos consultar a Jehová? Y respondió uno de los siervos del rey de Israel, diciendo: Aquí está Eliseo hijo de Safat, que echaba agua sobre las manos de Elías.12Y dijo Josafat: Él tiene oráculo de Jehová. Descendieron pues a donde él estaba el rey de Israel, Josafat y el rey de Edom.13Entonces dijo Eliseo al rey de Israel: c¿Qué tengo yo que ver contigo? ¡Véte a los profetas de tu padre, y a los profetas de tu madre! Y le dijo el rey de Israel: ¡No; porque Jehová ha convocado a estos tres reyes para entregarlos en manos del rey de Moab!14Entonces dijo Eliseo: ¡Vive Jehová de los Ejércitos, delante de quien yo estoy en pie, dcual siervo suyo, que si yo no tuviera respeto a la persona de Josafat rey de Judá, no miraría hacia ti, ni te viera!15Ahora pues, traedme un tañedor. Y fué así que mientras tocaba el tañedor, estuvo sobre el profeta ela mano de Jehová.16Y dijo: Así dice Jehová: Haced en este valle fosos y más fosos;17porque así dice Jehová: No veréis viento, ni veréis lluvia; y sin embargo este valle se llenará de aguas, y beberéis vosotros, y vuestros ganados, y vuestras bestias.18Y aun esto es cosa liviana a los ojos de Jehová; porque entregará a Moab en vuestra mano:19y heriréis a filo de espada todas las plazas fuertes, y todas las ciudades hermosas; también tumbaréis todo árbol bueno, y cegaréis todos los manantiales de aguas; y a todo campo fértil lo arruinaréis con piedras.20Y aconteció que por la mañana, al tiempo de ofrecerse la foblación matutina, ¡he aquí las aguas que venían por el camino de Edom! y llenóse el país de aguas.

21Y cuando todos los Moabitas oyeron que subían los reyes a pelear contra ellos, fueron convocados todos los que eran capaces de tomar armas, y para arriba, y se pusieron a esperarlos en la frontera.22Y cuando se levantaron por la mañana, luego que el sol derramó sus rayos sobre las aguas, vieron los Moabitas al frente de sí las aguas rojas como sangre;23y decían: ¡Esta es sangre! ¡seguramente han peleado entre sí los reyes, y han herido cada cual a su compañero! ¡Ahora pues a la presa, oh Moab!24Mas como llegasen al campamento de Israel, los Israelitas se pusieron en pie, e hirieron a los Moabitas, los cuales huyeron delante de ellos: y entraron tierra adentro, hiriendo a los Moabitas.25Y seguían derribando las ciudades, y sobre todo campo fértil echaban cada cual su piedra, llenándolo así de ellas; y cegaban todos los manantiales de agua, y tumbaban todo árbol bueno; hasta tanto que en gKir-hare-set no dejaron más que las piedras de ella; bien que los honderos la rodearon, e hiriéronla.26Y cuando vió el rey de Moab que la batalla era demasiado recia para él, tomó consigo setecientos hombres que sacaban espada, para abrirse paso al rey de Edom; mas no pudo.27Por lo cual tomó a su hijo, el primogénito, que debía de reinar en su lugar, y le ofreció en holocausto sobre el muro. Y hubo grande indignación contra Israel: y éstos levantaron el campamento de en contra de él, y se volvieron a su país.
  • aIs. 16:1.
  • b1 R. 22:4.
  • cEz. 14:3.
  • dCp. 5:25.
  • eEz. 1:3; 3:14, 22.
  • fEx. 29:39.
  • g=castillo de ladrillo.