2 Corintios

Versión Moderna 2025

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1Por lo cual, teniendo nosotros este ministerio, según hemos alcanzado misericordia, no desfallecemos.2Antes bien, hemos renunciado a las obras encubiertas de vergüenza, no andando en astucia, ni falsificando la palabra de Dios, sino al contrario, recomendándonos a toda conciencia humana, por la manifestación de la verdad, en la presencia de Dios.3Pero si todavía nuestro evangelio está encubierto, para los que se pierden está encubierto;4en los cuales ael dios de este siglo ha cegado los entendimientos de los que no creen, bpara que no les amanezca la luz cdel evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.5Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jesús, el Señor, y a nosotros, como siervos vuestros, por amor de Jesús.6Porque Dios que dijo: «dResplandezca la luz de en medio de las tinieblas», es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para darnos la luz del conocimiento de la gloria de Dios, en el rostro de Jesucristo.7Empero tenemos este tesoro en vasijas ede barro, para que la fsoberana grandeza del poder sea de Dios, y no de nosotros.

8Por todos lados estamos estrechados, mas no angustiados; perplejos, mas no desesperados;9perseguidos, mas no abandonados; derribados, mas no destruídos;10siempre la muerte de Jesús llevando por todas partes en el cuerpo, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestro cuerpo.11Porque nosotros, que vivimos, somos siempre entregados a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús gsea manifestada en nuestra carne mortal.12De manera que la muerte obra en nosotros, mas la vida en vosotros.13Empero, teniendo el mismo espíritu de fe, según está escrito: «hCreí, por tanto hablé;» nosotros también creemos, y por esto también hablamos,14sabiendo que iel que resucitó al Señor Jesús, nos resucitará también a nosotros por medio de Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros.15Porque todo jes por vuestra causa; para que la gracia, siendo multiplicada por la participación de kmuchos, redunde en acciones de gracias para gloria de Dios.16Por lo cual, no desfallecemos; mas aunque nuestro hombre exterior vaya decayendo, el hombre interior empero va renovándose de día en día.

17Porque lnuestra ligera aflicción, que no dura sino por un momento, obra para nosotros en alto y aun más alto grado, un peso eterno de gloria;18no mirando nosotros a las cosas que se ven, sino a mlas que aun no se ven; porque las cosas que se ven, son temporales, mas las que no se ven aún, son eternas.
  • aJn. 12:31; Ef. 2:2.
  • bIs. 8:20.
  • c=del glorioso evangelio de Cristo.
  • dGn. 1:3.
  • eGn. 2:7; 1 Co. 15:47, 48.
  • fEf. 1:19, 20.
  • gCol. 3:4.
  • hSal. 116:10.
  • iRo. 8:11.
  • jEf. 3:13.
  • kGr. los más.
  • lCp. 11:23-33.
  • mRo. 8:23-25; 1 P. 1:5-13; 2 P. 3:13; Ap. 21 y 22.