2 Corintios

Versión Moderna 2025

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1a¿Comenzamos acaso otra vez a encomendarnos a nosotros mismos? ¿o necesitamos, por ventura, como algunos, epístolas de recomendación para vosotros, o de vuestra parte?2Nuestra epístola de recomendación sois vosotros mismos, escrita en nuestro corazón, conocida y leída por todos los hombres.3Porque sois manifiestamente una epístola de Cristo, bejecutada por nuestro medio, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo, no cen tablas de piedra, sino en dtablas que son corazones de carne.4Y tal confianza tenemos por medio de Cristo para con Dios:

5no es que estemos capacitados por nosotros mismos para considerar cosa alguna como procedente de nosotros mismos; sino que la capacidad de nosotros viene de Dios;6el cual también nos ha hecho capaces para ser ministros del nuevo pacto; no de la letra, sino del espíritu; eporque la letra mata, mas el espíritu da vida.7Pero si flo que ministraba muerte, escrito en letras y grabado en piedras, era con gloria, de tal manera que glos hijos de Israel no podían fijar la vista en el rostro de Moisés, a causa de la gloria de su rostro, la cual gloria había de acabarse;8¿cómo no ha de ser más bien con gloria lo que hministra el Espíritu?9Porque si el ministerio de condenación fue con gloria, ¡mucho más abunda en gloria iel ministerio de la justicia!10Porque también lo que fué hecho glorioso, en este respecto jha dejado de ser glorioso, a causa de la gloria que lo sobrepuja.11Pues si lo que había de acabarse fué con gloria, mucho más lo que permanece es con gloria.12Teniendo pues una tan grande esperanza, hacemos uso de un lenguaje muy claro;

13y no hacemos como Moisés, el cual kpuso un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israel no fijasen la vista en el fin de aquello que había de acabarse.14Pero sus entendimientos lquedaron embotados; porque hasta el día de hoy, cuando se les lee el Antiguo Pacto, el mismo velo permanece sin ser alzado; el velo que es quitado en Cristo.15Empero hasta el día de hoy, siempre que Moisés es leído, un velo mcubre el corazón de ellos.16Mas cuando alguno de ellos se vuelva al Señor, el velo será quitado.17Y nel Señor es el Espíritu; y en donde estuviere el Espíritu del Señor, allí hay libertad.18Empero nosotros todos, con rostro descubierto, mirando ocomo en un espejo la gloria del Señor, somos ptransformados en la misma semejanza, de gloria en gloria, así como por el Espíritu del Señor.
  • aCps. 5:12; 10:12; 12:11.
  • b1 Co. 3:5.
  • cEx. 34:1.
  • dJer. 31:33; He. 8:10.
  • eJn. 6:63.
  • fRo. 3:19, 20; 7:9-13.
  • gEx. 34:29, 30.
  • hGá. 3:5.
  • i=lo que suministra. Ro. 1:16, 17.
  • jGr. no ha sido glorificado.
  • kEx. 34:33-35.
  • lGr. fueron endurecidos.
  • mGr. yace sobre.
  • nVer. 18.
  • o1 Co. 13:12.
  • p1 Jn. 3:2.