Cada Día las Escrituras
Ezequiel: Capítulo 28
El orgullo, la falta del diablo El brillante príncipe de Tiro, quien se enalteció como un dios, es objeto de una profecía personal. Su castigo nos recuerda el que hirió a Herodes por haber aceptado los halagos de los de Tiro y Sidón, cuando dijeron: “Voz de Dios, y no de hombre” (Hechos 12:20-23).
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