Cada Día las Escrituras
Salmos: Capítulo 57
Cántico después de las súplicas Este salmo empieza casi con las mismas palabras de los Salmos 51 y 56: “Ten misericordia de mí, oh Dios…”. Porque la gracia divina es mi recurso tanto contra el mal que me rodea como respecto del pecado que está en mí (Salmo 51).
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