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Pláticas sencillas

Juan: Capítulo 6

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Pláticas sencillas

Cómo hacer la obra de Dios

La muchedumbre, al ver que los discípulos se marcharon en una barca sin el Señor, también cruzó el mar para buscarle (v. 22-24). Cuando lo encontraron, le dijeron: “Rabí, ¿cuándo llegaste acá?”. Era bueno buscar a Jesús, pero el valor de esta búsqueda dependía de los motivos que inducían a obrar; fue esto lo que el Señor sacó a relucir.

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El pan de Dios

“De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. Le dijeron: Señor, danos siempre este pan” (v. 32-34).

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La multiplicación de los panes

Lo que el capítulo precedente narra sucedió en Judea. Este capítulo nos traslada a Galilea, donde el Señor recorrió las orillas del lago de Genezaret, llamado aquí el mar de Galilea o de Tiberias.

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La vida en la muerte de Cristo

Los padres habían comido el maná en el desierto, y luego habían muerto. Jesús es el pan descendido del cielo, “para que el que de él come, no muera”. El Señor ya no se sirve de las expresiones “el que a mí viene”, “el que cree en mí”, como en los versículos precedentes; aquí habla de comer. Él era el pan de vida que hacía falta comer.

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Los discípulos en la tempestad

“Al anochecer, descendieron sus discípulos al mar, y entrando en una barca, iban cruzando el mar hacia Capernaum”. Era simbólicamente la tarde del día en que Jesús estaba en la tierra.

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Los que se apartan de Jesús

En los siguientes versículos vemos que se puede seguir a Jesús, admirar sus palabras, impresionarse por sus milagros, en contraste con los que se oponen a Cristo, sin que por ello se crea en él con verdadera fe, sin que se acepte la única verdad que permite poseer la vida eterna. “Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?” (v. 60).

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