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Pláticas sencillas
Mateo: Capítulo 16
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Pláticas sencillas
Discípulos olvidadizos
Aunque los discípulos recibieron al Señor como al Mesías de Israel, estaban todavía lejos de conocer su persona gloriosa y no comprendían sus enseñanzas. Acontece lo mismo con nosotros hoy día, que somos los objetos continuos de la bondad paciente del Señor, y que poseemos más luz.
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El reino
La venida de Cristo y su muerte dieron, además de la Asamblea, otro resultado con respecto a la tierra: el reino de los cielos. Porque si Cristo posee una asamblea, también tiene la realeza sobre su pueblo terrenal y sobre todo el universo. A la espera de su dominio glorioso y universal, el reino se establece bajo una forma particular.
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Jesús anuncia su muerte
“Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día” (v. 21).
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La Asamblea
Los judíos rechazaron a Cristo, prueba de que Dios no podía edificar nada sobre el hombre según la carne. El Hijo del Dios vivo se presenta, pues, como el fundamento sobre el cual edificará lo que reemplazará a Israel y lo que permanecerá eternamente, a saber, su Iglesia. Contra ella las puertas del Hades, expresión del poder de Satanás, no tendrán ningún efecto.
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La confesión de Pedro
Dejando las orillas del lago de Genesaret, el Señor se encaminó hacia Cesarea de Filipo, muy al norte de Palestina. Allí interrogó a los discípulos en estos términos: “¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas” (v. 13-14).
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Una señal
Hallamos de nuevo a Jesús en presencia de las dos grandes categorías de judíos: los fariseos y los saduceos. A los primeros se les puede designar como gente religiosa, a los segundos como librepensadores; pero en cuanto a la persona de Cristo, eran tan incrédulos los unos como los otros. Sin embargo, su incómoda conciencia y su incredulidad les hicieron pedir una señal del cielo.
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