Cada Día las Escrituras
Miqueas: Capítulo 7
La gracia ante la miseria del hombre “¡Ay de mí!” exclama el profeta, quien reconoce a la vez su propia miseria y la del pueblo. Si generalizamos, podemos ver aquí la amarga experiencia que el hombre hace consigo mismo. Descubre que en sí no hay recurso ni fruto (v.
Capítulo de @book, de @author