Capítulo 5
El rollo de maldición – El efa y una mujer sentada
Dos visiones ocupan este corto capítulo. La primera, bajo forma de ese rollo volante, nos muestra la Palabra de Dios obrando para poner el mal en evidencia. Hebreos 4:12 confirma que esta Palabra es viva, eficaz y penetrante, (aquí entra a la fuerza en las casas, v. 4).
En su luz todas las cosas están desnudas y descubiertas; ella discierne hasta los pensamientos y las intenciones del corazón. Es necesario que nos dejemos sondear por esta Palabra.
En los versículos 5 a 11 vemos volar un objeto todavía más sorprendente. Es un efa, instrumento de capacidad (y a menudo de fraude: Miqueas 6:10; Deuteronomio 25:14) en medio del cual la Maldad sentada alcanzó su plena medida. Corresponde a ese “misterio de iniquidad” que opera ya hoy, sin haber sido manifestado todavía (la tapa de plomo aún está sobre el efa; 2 Tesalonicenses 2:7). Cuando ella vuelva a tomar su lugar en su sitio de origen (Sinar = Babilonia, es decir, el mundo), la iniquidad en la persona del Anticristo será oficialmente honrada como un dios. ¡Qué contraste entre la “casa” del versículo 11, verdadero templo del pecado, y la que Dios hace edificar para morar él mismo en medio de los suyos! (cap. 4:9; 6:12).
