Santiago
Versión Moderna 2025
3
1No os hagáis muchos de vosotros maestros, hermanos míos, sabiendo que recibiremos más riguroso juicio;2pues que en muchas cosas todos tropezamos. Si alguno no tropieza en palabra, el tal es hombre aperfecto, capaz de refrenar además todo el cuerpo.3Pues si bponemos frenos en las bocas de los caballos, para que nos obedezcan, hacemos girar todo su cuerpo de un lado al otro.4He aquí también las naves, las cuales, siendo tan grandes, y estando impelidas por vientos cfuertes, sin embargo, por medio de un pequeñísimo timón, se les da vuelta a dondequiera que quisiere el impulso del piloto.5Así la lengua también es un miembro pequeño, y se jacta de grandes cosas. He aquí, un poco de fuego ¡cuán grande bosque enciende!6Sí, porque la lengua es un fuego; un mundo de diniquidad es la lengua, puesta en medio de nuestros miembros; la cual contamina todo el cuerpo, y enciende la rueda de la naturaleza, y ella misma es encendida por la gehenna.7Porque todo género de fieras y de aves, de reptiles y de animales marinos, es domado y ha sido domado por el egénero humano,8mas la lengua no la puede ningún hombre domar: es un mal findómito, lleno de veneno mortal.9Con ella bendecimos al Señor y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que ghan sido hechos a la semejanza de Dios:10¡de una misma boca salen bendición y maldición! Hermanos, no conviene que estas cosas sean así.11¿Acaso una fuente arroja por una misma abertura, agua dulce y amarga?12¿Puede, hermanos míos, la higuera producir aceitunas, o la vid, higos? Ni tampoco la salada puede dar agua dulce.13¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por medio de una vida buena, sus obras en mansedumbre de sabiduría.14Pero si tenéis en vuestros corazones amargos celos y espíritu faccioso, hno os gloriéis, imintiendo contra la verdad.15¡No es ésta la sabiduría que desciende de arriba; sino antes, es cosa terrenal, jcarnal, kdiabólica!16Porque en donde hay celos y espíritu faccioso, allí hay confusión y toda obra mala.17Pero la sabiduría que es de arriba, es primeramente pura, luego pacífica, apacible, propensa a complacer, llena de misericordia y de buenos frutos, sin parcialidad, sin hipocresía.18Y el fruto de la justicia es sembrado en paz, por llos que promueven la paz.