Salmos
Versión Moderna 2025
74
1aMaskil de Asaf. «¿Por qué, oh Dios, nos has desechado para siempre? ¿por qué humea tu ira contra las ovejas de tu dehesa?2¡Acuérdate de tu Congregación que adquiriste de antiguo tiempo, que redimiste como bla porción de tu herencia; de este Monte de Sión, donde has habitado!3c¡Dirige tus pasos hacia estos asolamientos eternos! ¡mira todo el mal que el enemigo ha hecho en el Santuario!4Tus adversarios han bramado en medio de tus asambleas; han puesto sus denseñas por señales.5Se parecen a los que levantan las hachas contra las espesuras de un bosque;6pues que ahora con hachas y con mazos hacen pedazos de una vez elas entalladuras de tu Casa.7Han pegado fuego a tu Santuario; han profanado y echado por tierra el Tabernáculo de tu nombre.8Dijeron en su corazón: ¡Destruyámoslos de una vez! han quemado ftodos los lugares de reunión con Dios en la tierra.9No vemos ya nuestras señales; gno hay más profeta, ni hay entre nosotros quien sepa hasta cuándo esto.10¿Hasta cuándo, oh Dios, nos afrentará el adversario? ¿ha de blasfemar el enemigo para siempre tu nombre?11h¿Por qué retraes tu mano, tu diestra? ¡sácala de tu seno, y acaba con ellos!12Dios empero es mi Rey desde la antigüedad, obrando salvaciones en medio de la tierra.13iTú hendiste la mar con tu potencia; quebrantaste las cabezas de los monstruos en las aguas.14Tú magullaste las cabezas del jLeviatán, y le kdiste por comida a los habitantes del desierto.15lTú partiste fuente y torrente; tú secaste ríos impetuosos.16Tuyo es el día, tuya también la noche; tú preparaste la luz y el sol.17Tú has establecido todos los términos de la tierra: el verano y el invierno, tú los hiciste.18¡Acuérdate de esto, que el enemigo ha afrentado a Jehová, y que un pueblo insensato ha blasfemado tu nombre!19¡No entregues tu tórtola a la turba voraz! ¡no olvides para siempre la manada de tus afligidos!20m¡Mira al pacto; porque los lugares tenebrosos de la tierra llenos están de las moradas de crueldad!21¡No vuelva avergonzado el oprimido! ¡el afligido y el menesteroso alaben tu nombre!22¡Levántate, oh Dios; defiende tu propia causa! n¡acuérdate de cómo el insensato te injuria cada día!23¡No te olvides de la vocería de tus adversarios! el alboroto de los que se levantan contra ti sube de continuo.»