Salmos
Versión Moderna 2025
63
1Salmo de David, acuando estaba en el desierto de Judá. «¡Oh Dios, Dios mío eres tú! ¡de madrugada te buscaré! ¡mi alma tiene sed de ti; mi carne suspira por ti, en tierra seca y sedienta, donde no hay aguas;2para ver tu poder y tu gloria, así como te he visto en el Santuario!3Por cuanto tu misericordia es mejor que la vida, mis labios te alabarán.4Así te bendeciré mientras viviere: alzaré mis manos en tu nombre.5Como de meollo y grosura será saciada mi alma, y con labios de alegría te alabará mi boca,6cuando sobre mi cama me acuerde de ti; cuando medite en ti en las vigilias de la noche.7Porque tú has sido mi socorro, y a la sombra de tus alas me regocijaré.8bMi alma sigue ardorosa en pos de ti; tu diestra me sustenta.9Pero aquellos que buscan mi alma para destruirla, bajarán a los más hondos abismos de la tierra.10Serán entregados al poder de la espada, serán presa para los chacales.11Pero el rey se alegrará en Dios: todo aquel que cjura por él se gloriará; mas la boca de los que hablan mentira será cerrada.»