Salmos
Versión Moderna 2025
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1Para el Director del canto: De los hijos de Coré. aMaskil. «Con nuestros oídos, oh Dios, hemos oído b(nuestros padres nos han contado) la obra que hiciste en sus días, en los antiguos tiempos.2Tú, con tu mano, cexpulsaste las naciones, y los plantaste a ellos; quebrantaste los pueblos, mas a ellos los hiciste arraigar.3Porque no por su espada heredaron la tierra, ni los salvó su propio brazo; sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro; dporque los amaste.4¡Tú eres mi Rey, oh Dios! ¡manda salvaciones para Jacob!5Por ti postraremos a nuestros enemigos; en tu nombre atropellaremos a nuestros contrarios.6Porque no confiaré en mi arco, ni mi espada me salvará:7pues tú nos has salvado de nuestros enemigos, y has avergonzado a los que nos aborrecen.8En Dios nos gloriamos todo el día, y para siempre confesaremos tu nombre. (Selah.)9Ahora empero nos has desechado, y nos has cubierto de deshonra, y no sales con nuestros ejércitos.10Nos haces volver atrás delante del enemigo; y nos saquean para sí los que nos aborrecen.11eNos entregas como ovejas destinadas para ser comidas; y nos esparces entre las naciones.12fVendes a tu pueblo por nada, y nada ganas con su precio.13Nos haces objeto de vituperio a nuestros vecinos, el escarnio y la burla de los que están alrededor nuestro.14Nos haces guna fábula entre las naciones, y objeto de escarnio entre los pueblos.15Cada día mi vergüenza está delante de mí, y la confusión de mi rostro me cubre;16por causa de la voz de aquel que me afrenta y deshonra, por causa del enemigo y del hombre vengativo.17Todo esto nos ha sobrevenido, mas no nos hemos olvidado de ti, ni nos hemos portado falsamente en tu pacto.18No se ha vuelto atrás nuestro corazón, y nuestros pasos no se han apartado de tus caminos;19para que nos quebrantases en un lugar de chacales, y nos cubrieses con sombra de muerte.20Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios, y extendido nuestras manos a un dios extraño,21¿Dios no hubiera de pedir cuenta de esto? porque él conoce los secretos del corazón.22eAntes, por tu causa somos muertos todos los días, somos reputados como ovejas para el matadero.23¡Despierta! ¿por qué duermes, Señor? ¡despierta, no nos deseches para siempre!24h¿Por qué escondes tu rostro, y te olvidas de nuestra miseria y de nuestra opresión?25Porque nuestra alma se ha agobiado hasta el polvo, y nuestro cuerpo está pegado con la tierra.26¡Levántate para ayudarnos, y redímenos por causa de tu misericordia!»