Salmos

Versión Moderna 2025

42

1Para el Director del canto. Maskil ade los hijos de Coré. «¡Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así bclama por ti el alma mía, oh Dios!2Sedienta está mi alma de Dios, del Dios vivo; ¿cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?3Mis lágrimas han sido mi alimento de día y de noche, mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?4Acuérdome de estas cosas, y cderramo mi alma dentro de mí; de cómo yo solía pasar adelante con el gentío, dcaminando con ellos a la Casa de Dios, con voz de alegría y de alabanza; eentre la festiva gente.5¿Por qué te abates, oh alma mía? ¿y por qué te conturbas dentro de mí? ¡Espera en Dios; porque aun ha de alabarle mi alma, por la salud que viene de su rostro!6¡Dios mío, mi alma está abatida dentro de mí! por tanto me acordaré de ti desde la tierra del Jordán, y las alturas del Hermón; desde la colina de Mizar.7fUn abismo llama a otro abismo, a la voz de tus cataratas; gtodas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí.8Empero hde día mandará Jehová su misericordia, y de noche su canción estará conmigo, y mi oración al Dios de mi vida.9Diré a Dios: ¡Roca mía! ¿por qué te has olvidado de mí? ¿por qué he de andar afligido bajo la opresión del enemigo?10Como quien me hiere en los huesos, mis enemigos se mofan de mí, idiciéndome todos los días: ¿dónde está tu Dios?11¿Por qué te abates, oh alma mía? ¿y por qué te conturbas dentro de mí? ¡Espera en Dios; porque mi alma aún ha de alabarle, salud de mi rostro y mi Dios!»
  • a1 Cr. 6:33; 2 Cr. 20:19; 2 S. 17.
  • bSal. 84:2, 3.
  • cJob 30:16.
  • dIs. 30:29.
  • eHeb. danzando la multitud.
  • fJer. 4:20; Ez. 7:26.
  • gSal. 88:7; Jon. 2:4.
  • hDt. 28:8; Job 35:10.
  • iJl. 2:17; Mi. 7:10.