Salmos
Versión Moderna 2025
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1Para el Director del canto. Salmo de David. «Oh Jehová, me has escudriñado, y me has conocido;2tú conoces mi sentarme y mi levantarme; entiendes de lejos mis pensamientos.3Has inspeccionado mi senda y mi descanso, y tienes conocimiento de todos mis caminos.4Porque aún no está la palabra en mi lengua, cuando, he aquí, oh Jehová, tú la conoces toda.5Me has cercado por detrás y por delante, y has puesto sobre mí tu mano.6Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; alto es, no lo puedo comprender.7a¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿y a dónde huiré de tu presencia?8¡Si bsubiere a los cielos, allí estás tú! ¡si tendiere mi cama en el csepulcro, allí estás tú!9Si tomare las alas del alba, y habitare en las partes más lejanas del mar,10aun allí me guiará tu mano, y me tendrá asido tu diestra.11Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; dla noche misma resplandecerá alrededor de mí;12pues que las tinieblas nada encubren de ti, sino que la noche brilla como el día: ¡tinieblas y luz lo mismo son a ti!13Porque tú has formado las profundidades de mi corazón; ya me cobijabas en el seno de mi madre.14Te alabaré, porque asombrosa y maravillosamente he sido formado; admirables son tus obras; y mi alma lo sabe muy bien.15No te fué encubierto mi ser, cuando efuí labrado en secreto, y entretejido maestramente en flas partes inferiores de la tierra.16Tus ojos vieron mi imperfección, y en tu libro todos mis miembros fueron escritos, mis días fueron delineados, cuando todavía no había ninguno de ellos.17g¡Y a mí cuán preciosos me son tus pensamientos, oh Dios! ¡cuán grande es la suma de ellos!18Los quisiera contar; pero son más numerosos que la arena: despierto, y aún estoy contigo.19¡De cierto, oh Dios, tú matarás al inicuo! ¡Apartaos, pues, de mí, los hombres sanguinarios;20los que hablan de ti maldades; tus enemigos que htoman en vano tu Nombre!21¿No idebo yo odiar a los que te odian, oh Jehová, y disgustarme con los que se levantan contra ti?22Con entero odio los aborrezco; los tengo por enemigos míos.23¡Escudríñame, oh Dios, y conoce mi corazón: ensáyame, y conoce mis pensamientos;24y ve si hay en mí algún camino malo, y guíame en el camino eterno!»