Proverbios
Versión Moderna 2025
8
1«a¿No clama la sabiduría, y da su voz la inteligencia?2En las más elevadas cimas, junto al camino, puesta de pie donde se juntan los senderos;3a un lado de las puertas, a la entrada de la ciudad, en la desembocadura de las calles, levanta ella la voz.4Dice: ¡A vosotros, oh hombres, estoy clamando, y mi voz se dirige a los hijos de Adán!5¡Entended, oh simples, la cordura, y vosotros, oh insensatos, sed de inteligente corazón!6Escuchad, porque voy a hablar de cosas excelentísimas, y lo que sale de mis labios serán cosas rectas.7Porque mi boca proferirá la verdad, y la maldad es abominación a mis labios.8En la justicia se apoyan todos los dichos de mi boca; no hay en ellos cosa torcida ni perversa.9Todos ellos son derechos para el hombre entendido, y rectos para los que hallan la ciencia.10Recibid mi instrucción, y no la plata; la ciencia también antes que el oro más escogido.11Porque la sabiduría vale más que los brubíes; y ctodas las cosas más deseables no pueden compararse con ella.12Yo, la Sabiduría, habito con la cordura, y hallo el conocimiento de los consejos sagaces.13El temor de Jehová es aborrecer la maldad; el orgullo, y la soberbia y el camino malo, y la boca engañosa yo aborrezco.14Míos son el consejo y la sana razón; yo soy dla inteligencia, yo tengo potencia.15Por mí reinan los reyes y los príncipes decretan la justicia.16Por mí mandan los caudillos, los nobles y todos los jueces de la tierra.17Yo amo a los que me aman, y los que me buscan temprano me hallarán.18La riqueza y la honra están conmigo, esustancia duradera y justicia.19Mejor es mi fruto que el oro, sí, que el oro acrisolado, y mi producto, que la plata escogida.20Yo ando en el camino de la justicia, en medio de los senderos de la equidad;21para hacer que los que me aman hereden posesiones verdaderas, y para que yo hinche sus tesoros.22Jehová fme engendró en el gprincipio de su carrera, antes de sus obras de tiempo antiquísimo.23Desde la eternidad fuí yo ungida, desde el principio, antes que existiera la tierra.24Cuando no había abismos, hfuí dada a luz; cuando no había manantiales abundantes en aguas,25antes que se afirmasen las montañas, antes de haber collados, fui dada a luz;26cuando no se había hecho todavía la tierra, ni los campos, ni el principio de la materia térrea del mundo.27Cuando Dios estableció los cielos, allí estaba yo; cuando itrazó un círculo sobre la faz del abismo;28cuando fortaleció jlas nubes allá arriba; cuando dió kresistencia a las fuentes del abismo;29cuando impuso al mar su decreto, para que las aguas no traspasasen su mandato; cuando ordenó los cimientos de la tierra;30entonces estaba yo a su lado, como lel arquitecto de todo; y era su delicia de día en día, regocijándome siempre delante de él;31regocijándome en su tierra habitada, y mis delicias, el estar con los hijos de los hombres.32¡Ahora pues, oh hijos, escuchadme! porque mfelices son los que guardan mis caminos.33¡Oíd la instrucción, y sed sabios; no la desechéis!34¡Bienaventurado el hombre que me escucha, velando diariamente a mis umbrales, aguardando a los postes de mis puertas!35porque los que me hallan, hallan la vida, y alcanzarán favor por parte de Jehová.36Mas aquel que peca contra mí nhace agravio a su propia alma: ¡todos los que me odian, aman la muerte!»