Proverbios
Versión Moderna 2025
6
1«Hijo mío, si has salido por fiador de tu prójimo, si has adado tu mano a un bextranjero;2te has enlazado con los dichos de tu boca, has quedado preso en los dichos de tu boca.3¡Haz esto ahora mismo, hijo mío, y líbrate, ya que has caído en el poder de tu prójimo! ¡anda, humíllate, y usa de urgencia con tu prójimo!4¡No concedas sueño a tus ojos, ni a tus párpados adormecimiento;5líbrate, como corzo, de su mano, cual ave de la mano del cazador!6c¡Vé a la hormiga, oh perezoso, considera sus caminos, y sé sabio!7la cual, sin tener jefe, magistrado, ni regidor,8prepara en el verano su alimento, y recoge en la siega su bastimento.9¿Hasta cuándo, oh perezoso, te estarás acostado? ¿cuándo te levantarás de tu sueño?10d¡Un poco más de sueño, un poco más de adormecimiento, un poco más de cruzar las manos para dormir;11así tu indigencia vendrá cual salteador de caminos, y tu necesidad como hombre armado!12Hombre de eBelial es el hombre inicuo que anda con perversidad en su boca;13fque guiña los ojos, que habla con los pies, que hace señas con los dedos.14Hay fraudes en su corazón; maquina la gmaldad en todo tiempo; siembra las discordias.15Por tanto, en un abrir de ojos vendrá su calamidad; hde repente será quebrado, y eso sin remedio.16Estas seis cosas aborrece Jehová, y siete son abominación a su alma.17iLos ojos altivos, la lengua mentirosa, y las manos que derraman la sangre inocente;18el corazón que maquina tretas inicuas, los pies que corren presurosos a hacer maldad;19jel testigo mentiroso que respira embustes, y aquel que siembra discordias entre hermanos.20¡Hijo mío, guarda el mandamiento de tu padre, y no abandones la kley de tu madre!21¡Átalos de continuo sobre tu corazón, cíñelos cual collar a tu garganta!22Cuando caminares, te guiarán; cuando te acostares, vigilarán sobre ti; y cuando despertares, hablarán contigo.23Porque el mandamiento es una lámpara, y la ley es una luz, y las reprensiones de la corrección son camino de la vida:24para guardarte de la mujer mala, de la lzalamería de la lengua de la extraña.25mNo codicies en tu corazón su hermosura, ni dejes que ella te prenda con sus párpados;26porque na causa de la ramera, uno se ve reducido a un pedazo de pan, y la adúltera ocaza la vida preciosa.27¿Por ventura alguno puede tomar fuego en su seno, sin que le ardan los vestidos?28¿o puede el hombre andar sobre las ascuas, sin que se le quemen los pies?29Así sucede con aquel que se llegare a la mujer de su prójimo: ninguno que la tocare quedará sin castigo.30Pues no se dejará pasar al ladrón, aunque hurtare para saciar su apetito, cuando tenga hambre;31mas si fuere hallado, phará restitución hasta con las setenas, y entregará todos los haberes de su casa.32Pero el que comete adulterio con una mujer, qes falto de buen sentido; destructor de su misma alma es aquel que tal hace;33heridas y deshonra encontrará, y no se borrará su baldón.34Porque los celos son la furia del marido; el cual no perdonará en el día de la venganza.35No hará caso de ningún rescate, ni se dará por satisfecho, aún cuando ofrecieres muchos regalos.»
- aCp. 22:26; Job 17:3; Ez. 17:18.
- b=de tierra extraña. Cp. 5:10.
- cCp. 30:25; Job 12:7.
- dCp. 24:33, 34.
- e=vileza, o maldad.
- fJob 15:12.
- gMi. 2:1.
- hJer. 19:11.
- iSal. 18:27; 120:2; Is. 1:15; 59:7; Gn. 6:5; Ro. 3:15.
- jCp. 19:5, 9; Sal. 27:12.
- kCp. 4:2.
- lCp. 7:5.
- mMt. 5:28.
- nCp. 29:3.
- oGn. 39:12; Ez. 13:18.
- pEx. 22:1-4.
- qCp. 7:7.