Proverbios
Versión Moderna 2025
27
1«aNo te jactes del día de mañana; porque no sabes lo que día alguno acarreará.2bAlábete otro, y no tu misma boca, el extraño, y no tus mismos labios.3Pesada es la piedra, y carga gravosa la arena; pero el enfado de un necio pesa más que entrambas.4Cruel es la cólera, y diluvio destructor es la ira; mas c¿quién podrá estar en pie delante de dla envidia?5Mejor es la reprensión franca que el amor oculto.6Fieles son las heridas del que ama; mas profusos los besos del enemigo.7El alma saciada desdeña el panal de miel; pero al alma hambrienta todo bocado amargo es dulce.8Como pájaro que vaga de su nido, easí es el hombre que vaga de su lugar.9El ungüento y el perfume alegran el corazón; y así la dulzura del amigo, más que su cordial consejo.10No abandones a tu amigo, ni al amigo de tu padre, para ir a la casa de tu hermano en el día de tu calamidad; pues más vale el amigo cerca que el hermano alejado.11¡Sé sabio, hijo mío, y alegra mi corazón; así tendré qué responder al que me vitupere!12fEl prudente ve el mal y se esconde; pero los simples van para adelante, y ya han sido castigados.13gLlévate el vestido de aquel que sale por fiador del que no es de los suyos; y toma prendas del que se obliga por la extraña.14Cuando alguno, levantándose muy de mañana, bendice a su amigo a grandes voces, téngase por maldición echada sobre éste.15hUna gotera incesante en un día lluvioso y una mujer rencillosa son cosas parecidas:16quien a ella refrenare, refrena al viento, y su mano derecha aprieta el resbaloso aceite.17El hierro con hierro se aguza; y así el hombre aguza el semblante de su amigo.18iQuien cuida de la higuera, comerá el fruto de ella; y el que mira por los intereses de su señor, será honrado.19Como en el agua rostro corresponde a rostro, así el corazón de un hombre a otro.20jEl sepulcro y la perdición nunca se hartan; asimismo son insaciables los ojos de los hombres.21kEl crisol es para la plata, y el hornillo para el oro; eso es al hombre la boca que le alaba.22lAún cuando majares al necio en un mortero con el pisón, entre el trigo machacado, su necedad ni así se apartará de él.23mConoce perfectamente y de vista tus ovejas, y mira con cuidado por tus rebaños;24porque no para siempre duran las riquezas, y ni aún una corona, de siglo en siglo.25Se recoge el heno, y naparece la hierba, y las plantas de las montañas se cosechan.26Los corderos son para tus vestidos, y para el alquiler del campo son los machos cabríos;27y habrá abundancia de leche de cabras para tu alimento, para la subsistencia de tu familia, y para la manutención de tus criadas.»