Nehemías
Versión Moderna 2025
6
1Y aconteció que cuando supieron Sanbalat, y Tobías, y Gesem árabe, y el resto de nuestros enemigos, que había yo edificado el muro, y que ya no quedaba en él rotura (bien que hasta entonces las hojas de las puertas no se habían asentado),2Sanbalat y Gesem me enviaron recado, diciendo: Ven, tengamos una entrevista en una de las aldeas del Valle del Ono; pero ellos apensaban hacerme daño.3Y les envié mensajeros, diciendo: bEstoy haciendo una grande obra; por lo cual no puedo descender allá. ¿Para qué habrá de suspenderse la obra, en tanto que yo la deje, para descender a vosotros?4Y ellos me enviaron recado por el mismo estilo hasta cuatro veces; y les devolví respuesta de la misma manera.5Sanbalat entonces me envió, de la misma manera, la quinta vez, un mozo suyo que traía en su mano una carta abierta;6en la cual estaba escrito de esta manera: Se dice entre las naciones vecinas, y Gasmu lo asegura, que tú y los Judíos estáis pensando sublevaros; por cuyo motivo estás edificando el muro; y tú vas a ser rey de ellos, según estas relaciones.7Y aun se dice que has constituído profetas que proclamen de ti en Jerusalén, diciendo: ¡Hay rey en Judá! Y ahora esto va a ser noticiado al rey, conforme a estas palabras. Ahora pues, ven y consultemos el caso.8Entonces yo le envié a él recado, diciendo: No se hace ninguna de las tales cosas como tú dices; sino que tu mismo corazón las inventa.9Pues que todos ellos querían meternos miedo, diciendo: ¡Debilítense sus manos, y desistan de la obra, para que no se haga! ¡Ahora al contrario, oh Dios mío, fortalece tú mis manos!10Entonces fui a la casa de Semaías hijo de Delaya, hijo de Mehetabel, el cual se había encerrado; y él me dijo: ¡Reunámonos en la Casa de Dios, en lo cmás adentro del Templo, y cerraremos las puertas del Templo; porque vienen a matarte! ¡sí, de noche vienen a matarte!11A lo cual yo respondí: ¿Debe huir un hombre como yo? ¿Y quién hay que siendo como yo, entraría en el Templo para salvar su vida? ¡No entraré!12Luego me informé, y he aquí que no era Dios quien le había enviado, sino él mismo había hecho esta profecía contra mí; porque Tobías y Sanbalat le habían sobornado.13Por esto mismo fué sobornado, para que yo tuviese miedo, y obrase de aquella manera, y así pecase; y para que ellos lo tuviesen por nota infamatoria, para poderme abochornar.14¡Acuérdate, oh Dios mío, de Tobías y de Sanbalat, conforme a estas sus obras; y también de Noadías profetisa, y de los demás profetas supuestos que procuraban meterme miedo!15De esta suerte se acabó el muro el día veinte y cinco del mes Elul, en cincuenta y dos días.16Y sucedió que cuando oyeron esto todos nuestros enemigos, y lo vieron todas las naciones que estaban en nuestros alrededores, decayeron mucho a sus propios ojos; y conocieron que por nuestro Dios había sido hecha esta obra.17También en aquellos días fueron muchas las cartas que pasaron de los nobles de Judá a Tobías, y que de parte de Tobías venían a ellos.18Porque muchos en Judá estaban en liga con él, porque era yerno de Secanías hijo de Arah; y Jonatán su hijo había tomado por mujer a la hija de Mesullam, hijo de Berequías.19Asimismo seguían contando sus buenas prendas en mi presencia, y remitiéndole a él mis palabras: Tobías envió también cartas para meterme miedo.