Mateo

Versión Moderna 2025

23

1aEntonces habló Jesús a las multitudes, y a sus discípulos,2diciendo: Los escribas y los fariseos bse sientan en la cátedra de Moisés:3todo cuanto os dijeren, pues, guardadlo y hacedlo; pero no hagáis conforme a sus obras; porque dicen y no hacen.4Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos mismos no quieren moverlas con un dedo suyo.5Empero todas sus obras las hacen para ser vistos por los hombres: porque ensanchan sus cfilacterias, y extienden las dfranjas de sus vestidos,6y eaman el primer puesto en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas,7las salutaciones en las plazas, y ser llamados por los hombres, fRabbí.8Mas no seáis vosotros llamados Rabbí; porque uno solo es vuestro Maestro, el Cristo; y vosotros todos sois hermanos.9Y a nadie llaméis padre vuestro sobre la tierra; porque uno solo es vuestro Padre, el cual está en los cielos.10Ni seáis vosotros llamados gdirectores; porque uno solo es vuestro Director, el Cristo.11Mas el que es el mayor entre vosotros, será vuestro servidor.12El que se ensalzare será humillado; y el que se humillare será ensalzado.13Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque hcerráis el reino de los cielos contra los hombres; pues vosotros no entráis, ni dejáis entrar a los que van entrando.

14i¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque os jtragáis las casas de las viudas, y, por un disfraz, hacéis largas oraciones: por esto llevaréis más abundante condenación.15¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque rodeáis mar y tierra por hacer un solo prosélito; y cuando ha sido hecho, le hacéis dos veces más hijo de la gehenna que vosotros mismos.16¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Si alguno jurare por el Templo, eso es nada; pero el que jurare por el oro del Templo, queda obligado.17¡Insensatos y ciegos! ¿cuál pues es mayor, el oro, o el Templo que santifica al oro?18Y decís también: Si alguno jurare por el altar, eso es nada; pero el que jurare por la ofrenda que está sobre él, queda obligado.19¡Insensatos y ciegos! ¿cuál pues es mayor, la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda?20Por tanto el que jura por el altar, jura por él, y por todo cuanto sobre él está.21Y el que jura por el Templo, jura por él, y por aquel que en él habita.22Y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por aquel que sobre él está sentado.23¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la hierbabuena, el eneldo y el comino, y habéis desatendido las cosas más importantes de la ley, a saber, la justicia, la misericordia y la fe. Estas cosas deberíais hacer, sin desatender aquéllas.24Guías ciegos, que coláis el mosquito, y os tragáis el camello.25¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo exterior de la copa y del plato, mientras que por dentro están llenos de rapacidad y exceso.26¡Fariseo ciego! limpia primero lo interior de la copa y del plato, para que su exterior también se haga limpio.27¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que a la verdad, aparecen hermosos por fuera, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.28Así también vosotros a la verdad por fuera os mostráis justos a los hombres; mas por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.29¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis las tumbas de los justos,30y decís: Si hubiéramos vivido en los días de nuestros padres, no habríamos tomado parte con ellos en la sangre de los profetas.31Así que dais testimonio contra vosotros mismos de que sois hijos de los que mataron a los profetas.32¡Acabad, pues, de llenar vosotros la medida de vuestros padres!33¡Serpientes, raza de víboras! ¿cómo evitaréis la condenación de la gehenna?34Por tanto, he aquí, yo os envío profetas, y sabios, y escribas; de los cuales, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros de ellos azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad;

35de modo que venga sobre vosotros toda la sangre justa derramada sobre la tierra, desde la sangre de kAbel el justo hasta la sangre de lZacarías hijo de Baraquías, a quien matasteis entre el Santuario y el altar.36De cierto os digo, que todo esto vendrá sobre esta generación.37¡Jerusalén! ¡Jerusalén! que matas a los profetas, y apedreas a los que son enviados a ti, ¡cuántas veces quise recoger a tus hijos, como la gallina recoge sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!38¡He aquí, vuestra casa os es dejada desierta!39Pues yo os digo, que no me veréis en adelante, hasta que digáis: ¡Bendito aquel que viene en el nombre del Señor!
  • aLc. 11:37-54.
  • bNeh. 8:4-8; Mal. 2:7.
  • cEx. 13:16; Dt. 6:8; 11:18; Pr. 3:3.
  • dNm. 15:38; Dt. 22:12.
  • eMr. 12:38; Lc. 14:7; 20:45; 3 Jn. 9.
  • f=Maestro mío.
  • g=guías; Guía.
  • hLc. 11:52.
  • iMr. 12:46.
  • jMr. 12:40.
  • kGn. 4:8.
  • l2 Cr. 24:20, 21.