Lucas
Versión Moderna 2025
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1aY Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y era conducido por el Espíritu al desierto,2siendo, por cuarenta días, tentado del diablo. Y no comió nada en aquellos días; mas acabados que fueron, tuvo hambre.3Y el diablo le dijo: Si Hijo eres de Dios, di a esta piedra que se haga pan.4Y Jesús le respondió: Está escrito: «bNo de pan solamente vivirá el hombre.»5Y subiéndole en un monte alto, le mostró todos los reinos de la tierra habitada, en un momento de tiempo.6Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de estos reinos: porque a mí me ha sido entregada, y a quien yo quiera se la doy;7si pues tú cte prosternares delante de mí, todo ello será tuyo.8Y respondiendo Jesús, le dijo: ¡Apártate de dmi vista, Satanás! porque está escrito: «e¡Al Señor tu Dios adorarás, y a él solamente servirás!»9Y le condujo a Jerusalén, y le puso sobre la almena del Templo, y le dijo: Si Hijo eres de Dios, échate de aquí abajo:10porque escrito está: «fA sus ángeles dará encargo acerca de ti, que te guarden;11y sobre sus manos te sostendrán, no sea que tropieces gcon tu pie en alguna piedra.»12Y respondiendo, le dijo Jesús: Dicho está: «hNo tentarás al Señor tu Dios.»13Y cuando hubo acabado toda suerte de tentación, el diablo se apartó de él por algún tiempo.14iY Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea; y salió su fama por toda aquella tierra alrededor.15Y enseñaba en las sinagogas de ellos, siendo glorificado de todos.16Y vino a Nazaret, donde había sido criado; y entró, como era su costumbre, el día de sábado, en la sinagoga, y levantóse a leer.17Y le fué dado el jlibro del profeta Isaías; y habiendo desarrollado el libro, halló el lugar donde estaba escrito:18«kEl Espíritu del Señor está sobre mí; por cuanto me ha ungido para anunciar lbuenas nuevas a los pobres; me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos, y a los ciegos recobro de la vista; para poner en libertad a los oprimidos;19para proclamar el maño de la buena voluntad del Señor.»20Y habiendo arrollado el libro, lo entregó al asistente, y se sentó. Y los ojos de todos los que estaban en la sinagoga se clavaron en él.21Y comenzó a decirles: Hoy es cumplida esta Escritura en vuestros oídos.22Y todos le daban testimonio; y se maravillaban de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José?23Y él les dijo: Sin duda me diréis este refrán: ¡Médico, cúrate a ti mismo! todo cuanto hemos oído que has hecho en Capernaúm, hazlo también aquí en tu misma patria.24Y les dijo: En verdad os digo, que ningún profeta es acepto en su misma patria.25De cierto os digo, que nmuchas viudas había en Israel, en los días de Elías, cuando el cielo fué cerrado por tres años y seis meses, de manera que hubo grande hambre en toda la tierra;26y a ninguna de ellas fué enviado Elías, sino a Sarepta, de la tierra de oSidón, a una mujer viuda.27pMuchos leprosos también había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; y ninguno de ellos fué limpiado, sino Naamán el sirio.28Y llenáronse de ira todos los que estaban en la sinagoga, al oír estas cosas.29Y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despeñarle.30Mas él, pasando por en medio de ellos, se fué.31qY bajó a Capernaúm, ciudad de Galilea, y les enseñaba en los sábados.32Y quedaban atónitos de su enseñanza; rporque su palabra era con autoridad.33sY había en la sinagoga un hombre que tenía espíritu de un demonio inmundo; y gritó a gran voz:34¡Ea! ¿qué tenemos nosotros que ver contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Te he reconocido y sé quién eres: ¡el Santo de Dios!35Y Jesús le reprendió, diciendo: ¡Enmudece, y sal de él! Y habiéndole derribado el demonio en medio de ellos, salió de él, sin hacerle daño.36Y apoderóse asombro de todos ellos, y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es ésta? porque con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen.37Y se iba divulgando su fama por todo lugar de la comarca.38tY levantándose de la sinagoga, entró en casa de Simón; y la suegra de Simón uyacía postrada de una grande fiebre; y le rogaron por ella.39E inclinóse sobre ella, y reprendió a la fiebre, y la fiebre la dejó; y ella, levantándose al instante, les servía.40Mas al ponerse el sol todos los que tenían enfermos de diversas dolencias, los traían a él; y poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanó.41Demonios también salían de muchos, clamando y diciendo: ¡Tú eres el Hijo de Dios! Mas él, reprendiéndoles, no les permitía hablar; porque sabían que era él el Cristo.42vY cuando se hacía de día, Jesús salió a un lugar desierto; y las gentes le buscaban, y vinieron a él, y procuraban detenerle, para que no se apartase de ellos.43Mas él les dijo: Es necesario que también a las otras ciudades yo predique el reino de Dios; porque para esto wfuí enviado.44Y andaba predicando en las sinagogas de Galilea.
- aMt. 4:1-11; Mr. 1:12, 13.
- bDt. 8:3; Mt. 4:4; 1 R. 17:4, 9, 12-16.
- c=me adorares.
- dMr. 8:33.
- eDt. 6:13.
- fSal. 91:11, 12.
- gLit. tú, y contra una piedra tu pie.
- hDt. 6:16.
- iMt. 4:17; Mr. 1:14, 15; Jn. 4:43.
- j=rollo
- kIs. 61:1, 2.
- lLit. el evangelio.
- mGr. año de favor.
- n1 R. 17:9; 18:1; Stg. 5:17.
- oGr. la Sidonia.
- p2 R. 5:14.
- qMt. 4:13-16; Mr. 1:21, 22.
- rMt. 7:28, 29.
- sMr. 1:23-28.
- tMt. 8:14-17; Mr. 1:29-34.
- uGr. estaba asida de.
- vMr. 1:35-39.
- wJn. 8:29, 42.