Lucas

Versión Moderna 2025

15

1Mas todos los publicanos y los pecadores se le iban acercando, para oírle.2Y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Éste recibe a los pecadores, y con ellos come.3Y él les dijo esta parábola:

4¿Quién hay de vosotros que teniendo cien ovejas, si perdiere una de ellas, no deja las noventa y nueve en ael desierto, y va en busca de la perdida, hasta que la halle?5Y habiéndola hallado, la pone sobre sus hombros gozoso.6Y cuando llega a casa, convoca a sus amigos y vecinos, y les dice: Regocijaos conmigo, porque he hallado la oveja mía, que se había perdido.7Dígoos, que así habrá gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, más bien que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de arrepentimiento.8¿O qué mujer, teniendo bdiez monedas de plata, si perdiere una de ellas, no enciende una lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta hallarla?

9Y cuando la ha hallado, convoca a sus amigas y vecinas, y les dice: Regocijaos conmigo; porque he hallado la moneda que había perdido.10De esta manera, yo os lo digo, hay gozo en presencia de los ángeles de Dios, por un solo pecador que se arrepiente.11Dijo además: Cierto hombre tenía dos hijos:

12y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte que me toca de tus bienes. Y él les repartió cla hacienda.13Y no muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, partió para una región lejana; y allí desperdició su caudal, viviendo disolutamente.14Y cuando lo hubo gastado todo, sucedió una grande hambre en aquel país; y él comenzó a padecer necesidad.15Y fué, y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquel país; el cual le envió a sus campos para apacentar los puercos.16Y deseaba hartarse de las algarrobas que comían los puercos; y nadie le daba nada.17Mas cuando volvió en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen sobreabundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!18Me levantaré, e iré a mi padre y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y delante de ti;19ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo: haz que yo sea como uno de tus jornaleros.20Y se levantó, y fué a su padre. Y estando todavía lejos, le vió su padre; y se le conmovieron las entrañas; y corrió, y le echó los brazos al cuello, y le besó dfervorosamente.21Y el hijo le decía: Padre, he pecado contra el cielo, y delante de ti: ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo.22Mas el padre dijo a sus siervos: Sacad al momento la ropa más preciosa, y vestidle con ella; y poned un anillo en su mano, y calzados en sus pies;23y traed el becerro cebado, ey matadle, y comamos, y regocijémonos;24porque este mi hijo muerto era, y ha vuelto a vivir; se había perdido, y ha sido hallado. Y comenzaron a regocijarse.25Pero el hijo mayor estaba en el campo: y cuando vino y se acercó a la casa, oyó la fmúsica y las danzas.

26Y llamando a sí a uno de los criados, le preguntó qué podía ser aquello.27Y él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro cebado, por haberle recibido gsano y salvo.28Mas él se airó, y no quiso entrar. Su padre, pues, salió fuera, y le rogaba.29Pero él respondiendo, dijo a su padre: He aquí, tantos años hace que te sirvo como un esclavo, sin haber nunca traspasado tu mandamiento; y jamás me has dado un cabrito para regocijarme con mis amigos;30mas luego que vino éste tu hijo, que ha devorado tu hacienda con las rameras, has matado para él el becerro cebado.31Él, entonces, le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.32Mas era menester hacer fiesta y regocijarnos; porque este tu hermano muerto era, y ha vuelto a vivir; y se había perdido, y ha sido hallado.
  • aMt. 14:15; Jn. 6:10.
  • bGr. un dracma;=salario de 10 días de trabajo.
  • cGr. la vida. Cp. 8:43; Mr. 12:44.
  • dGr. mucho. Cp. 7:38.
  • eGr. sacrificadlo. Lv. 17:3-11.
  • fGr. sinfonía.
  • g=sin lesión o enfermedad.