Levítico

Versión Moderna 2025

27

1Y habló Jehová a Moisés, diciendo:2Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguno hiciere un voto especial, prometiendo dar, según atu avalúo, personas a Jehová;3si tu avalúo fuere respecto de varón, desde la edad de veinte años hasta la edad de sesenta años, tu valuación será de cincuenta siclos de plata, según el siclo del Santuario.4Mas si fuere respecto de hembra, será tu valuación de treinta siclos.5Y si fuere la persona de edad de cinco años hasta la edad de veinte años, será tu avalúo, de varón veinte siclos, y de hembra, diez siclos.6Y si fuere de la edad de un mes hasta la edad de cinco años, será tu avalúo, de varón cinco siclos de plata; y de hembra será tu avalúo tres siclos de plata.7Y si fuere de edad de sesenta años arriba, si fuere varón, será tu valuación quince siclos, y de hembra, diez siclos.8Pero si fuere demasiado pobre para pagar tu valuación, se le hará presentar delante del sacerdote, y el sacerdote le apreciará; a razón de lo que pudieren alcanzar los recursos del votante, le tasará el sacerdote.9Y si fuere alguna bestia doméstica de las cuales se pueda presentar oblación a Jehová, todo lo que de las tales se diere a Jehová será bsanto:

10no se mudará ni se trocará, ni bueno por malo, ni malo por bueno; y si de manera alguna se trocare una bestia por otra, entonces tanto ella como su trueque quedarán santos.11Mas si fuere cualquiera bestia inmunda de las cuales no se pueda presentar oblación a Jehová, se hará presentar la bestia delante del sacerdote;12y la avaluará el sacerdote, sea buena o mala; según tu avalúo (es decir, del sacerdote) así quedará.13Y si el votante quisiere redimirla, añada la quinta parte de ella sobre tu valuación.14Asimismo cuando alguno santificare su casa, para que sea santa a Jehová, la avaluará el sacerdote, sea buena o mala; conforme la avaluare el sacerdote, así quedará.

15Y si el que la santificó quisiere redimir su casa, añada la quinta parte del dinero de tu valuación sobre ella, y será suya.16Y si santificare alguna parte del campo de su posesión a Jehová, será tu avalúo a razón de la simiente de su sembradura: la sembradura de un homer de cebada, se tasará en cincuenta siclos de plata.17Si desde el año mismo del jubileo santificare su campo, conforme a tu valuación quedará.18Mas si santificare su campo después del jubileo, el sacerdote hará el cómputo del dinero a razón de los años que quedaren hasta el año del jubileo; y se rebajará de tu avalúo la parte correspondiente.19Mas si el que santificó el campo quisiere redimirlo, añada la quinta parte del dinero de tu valuación sobre ella, y se quedará para él.20Pero si no quisiere redimir el campo, o si el sacerdote hubiere vendido el campo a otro hombre, él no podrá redimirlo más;21sino que el campo, cuando saliere en el jubileo, será santo a Jehová, como campo capartado irrevocablemente para Jehová; la posesión de él será del sacerdote.22Si alguno santificare a Jehová campo que compró, que no fuere del campo de su posesión propia,23el sacerdote le hará el cómputo del importe de tu valuación hasta el año del jubileo; y él pagará tu avalúo ese mismo día, como cosa santa a Jehová.24En el año del jubileo volverá el campo a aquel de quien el lo hubiere comprado, al mismo a quien pertenece la posesión de la tierra.25Y todas tus valuaciones serán en siclos del Santuario; veinte geras son un siclo.26dEsto empero, los primogénitos de los animales que por primogenitura son de Jehová, nadie los podrá santificar; sea ganado vacuno o sea ovejuno, son ya de Jehová.

27Y si fuere bestia doméstica inmunda, y él la quisiere redimir según tu avalúo, añada la quinta parte sobre ese valor; emas si no se redimiere, sea vendida conforme a tu valuación.28Esto empero también, ninguna cosa dedicada, que alguno apartare irrevocablemente para Jehová, de todo lo que fuere suyo propio, ora sea hombre, ora bestia o campo de su posesión, no podrá venderse ni redimirse: toda cosa apartada irrevocablemente es sacratísima a Jehová.

29Cualquier ser humano que fuere apartado irrevocablemente, no podrá ser redimido; fserá muerto irremisiblemente.30Todo el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, ya es de Jehová; ya es santo a Jehová.

31Y si alguno quisiere redimir cualquiera parte de su diezmo, añada su quinta parte sobre ella.32Asimismo respecto de todo el diezmo de la vacada o del rebaño; de todo lo que pasare gbajo la vara, al contarlos, cada décimo animal será santo a Jehová.33No se ha de mirar si es bueno o malo, ni se ha de trocar; y si de manera alguna se trocare, tanto él como su trueque serán santos: no podrán redimirse.34Estos son los mandamientos que prescribió Jehová a Moisés, para los hijos de Israel, en el monte Sinaí.

  • aVer. 12; Nm. 6:2.
  • bVer. 30; Mt. 23:17-19.
  • cVer. 28. Jos. 6:17. anatema.
  • dHeb. solamente. Ex. 13:2; Nm. 18:17.
  • eComp. Ex. 13:13; 34:20.
  • fJos. 6:17, 21.
  • gJer. 33:13; Ez. 20:37; Mi. 7:14.